domingo, 24 de mayo de 2020

Bomberos: Adiós, agur, adéu, adeus, chao

Con esta entrada acabo mi compromiso de escribir el blog emergente en que estuve volcando mis opiniones sobre bomberos y emergencias durante dos años en forma de artículos, casi regularmente al ritmo de uno cada semana. Me siento en la obligación de explicar a los lectores la causa de este cese.

Los que nos dedicamos al mundo de las emergencias sabemos bien que los accidentes ocurren por una concatenación de hechos y no por una sola causa. La decisión de dejar de escribir en este blog también es por varias razones y no por una sola. En primer lugar os voy a contar cuáles no son las razones por las que dejo de escribir en este blog:
  • No se me han acabado los temas. La verdad es que leyendo la prensa o las noticias de Internet los temas relacionados con las emergencias sobre los que escribir o sobre los que aportar mi opinión no se me agotan nunca. Cada día aparecen nuevos temas sobre los que disertar.
  • No dejo de escribir por falta de lectores. Los lectores del blog crecen últimamente de forma espectacular hasta cotas que jamás habría soñado. Cuando empecé con el blog, un compañero de fatigas de la emergencia que tenía un blog antes que yo, me comentó que tenía más de 1.000 visitas al mes. La verdad es que me pareció que estaba muy bien. En mi primer año de bloguero obtuve una media de 1.500 visitas, el segundo año 2.500 y en el último mes de actividad del blog he tenido casi 40.000. En la última entrada del blog comuniqué que era mi último artículo y al saber que no habría más artículos muchos lectores me trasladaron su felicitación por el trabajo realizado estos dos años, lamentando que deje el blog. Realmente lo siento por ellos. Espero que alguien tome el relevo y pueda expresarse con la libertad con que yo lo he hecho, como advertía en el primer artículo del blog “Opinión libre de cargas”.
¿Por qué dejé el blog?
Las verdaderas razones por las que dejo el blog son varias.  Os explico las principales:
  • La primera es que todo tiene fin y que algún día se habían de acabar mis aportaciones al mundo de la emergencia.
  • Desde que dejé la secretaría general de la APTB hace ya dos años, se va produciendo un proceso de desconexión del sector de las emergencias que me hace pensar que mis opiniones comienzan a estar desfasadas. Es verdad que gracias a mis relaciones personales todavía muchos me llaman para contarme ciertos asuntos y mantenerme informado, pero noto como voy perdiendo contactos y actualidad día a día.
  • Llevo en el mundo de Bomberos y de la emergencia desde el año 1985 y estoy próximo a la jubilación por lo que mis ideas y opiniones pueden tener conocimiento y perspectiva del pasado, pero carecen del ímpetu de los jóvenes que son los que tienen que proponer ideas para construir el futuro que les pertenece. Los jóvenes técnicos profesionales de los servicios de bomberos son quienes deberían tener blogs en los que volcar sus ideas y mostrar sus análisis y enfoques.
  • El sector de las emergencias se me ha quedado pequeño. He adquirido nuevas inquietudes donde creo que mis preocupaciones y mi trabajo y aportaciones pueden ser más útiles. Os lo explico: parece difícil que un sector tan amplio como el de las emergencias se le quede pequeño a nadie, pero cuando comencé a realizar los estudios de víctimas de incendios en el año 2010 me vi obligado a bucear en las estadísticas de las causas de muertes y fue cuando me di cuenta, y adquirí conciencia, y fui consciente de que las muertes en incendios son insignificantes en relación con el número de fallecimientos  de las otras causas externas que producen 15.000 víctimas mortales al año en España; mientras que las víctimas mortales por incendios en la actualidad rondan tan solo la cantidad de 150 muertos anuales. De hecho, las víctimas mortales por incendio son el epígrafe que supone el número más pequeño de todas las causas de muerte accidental.
  • Relativizando este número de muertes anuales con las otras causas y reflexionando sobre ello enseguida te das cuenta de que si la administración pública interviniese en algunas de las causas que más muertes arrojan, ese número se podría reducir drásticamente. Así pues, tengo ahora otra sensibilidad y otras inquietudes en lo que se refiere a la prevención de riesgos.
  • Todo esto ha coincidido en el tiempo con una nueva propuesta de actividad profesional que he recibido recientemente y a la que me acabo de incorporar dentro del Ayuntamiento de Bilbao y con la responsabilidad de colaborar en la Policía municipal con el fin principal de la puesta en marcha del nuevo modelo de policía vecinal. Un proyecto de policía de proximidad al servicio del ciudadano que me ilusiona y en el que me encuentro volcado y que me ocupa mentalmente.
Así pues tan solo me queda a modo de despedida evocar algunas de las tareas que quedan en mi memoria de mi paso por el mundo de las emergencias, en especial por el Servicio de bomberos de Bilbao. Algunos no estarán de acuerdo con mis actuaciones, algunas fueron muy contestadas en su momento, pero veo, con la satisfacción de saber que no me equivocaba, que muchas, la mayoría, se encuentran hoy absolutamente extendidas y generalizadas. Enumeraré las que desde mi punto de vista considero más importantes.

JEFE DE BOMBEROS DE BILBAO
En 1985 todos los cascos eran negros
Llevaban el escudo del Athletic
Se ha de tener en cuenta que en Bilbao (en 1985) el puesto de jefe de bomberos había correspondido en los últimos tiempos a un arquitecto municipal (como en muchos otros municipios), con la singularidad de que en Bilbao el destino en Bomberos recaía en un arquitecto a modo de castigo, hasta que el castigado conseguía escaparse del puesto y castigaban a otro. Por esa razón, tras las inundaciones de Bilbao en 1983, cesaron al arquitecto jefe de bomberos y se convocó una oposición específica para esa plaza con el objetivo de que el candidato que obtuviese la plaza no pudiese irse a ningún otro puesto municipal. 

Por una casualidad del destino, me enteré de la convocatoria de la plaza el día antes de que se cerrase el plazo de presentación de instancias. Decidí dedicarme en cuerpo y alma a preparar la convocatoria y tras varios meses de ardua preparación, resultó que finalmente obtuve la plaza para la que me había preparado intensamente. Tras tomar posesión de la plaza no se produjo mi incorporación de inmediato sino que a través del Director de Protección civil del Gobierno vasco (Ricardo Olavegoya que había sido jefe de bomberos de zona en Barcelona) se programó un periodo de training de 3 semanas en el Servicio de bomberos de Barcelona en el que tomar contacto directo con la emergencia bomberil antes de aterrizar en el Cuerpo de bomberos de Bilbao, pues yo había estudiado mucho, pero de la realidad práctica bomberil no tenía ni idea. Este apunte es importante, pues muchas de las medidas que adopté en Bilbao, las aprendí en el que, entonces, era el mejor servicio de bomberos de España.

MEDIDAS ADOPTADAS
Las medidas que adopté en primer lugar fueron de distinto tipo, pudiendo clasificarlas como de:
  • Organización Interna
  • De gestión de recursos humanos
  • Cuestiones domésticas
  • Seguridad e Higiene en el Trabajo

Organización interna

Todas estas medidas las adopté nada más llegar y las fuimos implantando en los primeros meses:

    • Elaboración de un organigrama (el primero de la historia de Bomberos de Bilbao)- La verdad es que el ayuntamiento de Bilbao tampoco tenía organigrama es esas fechas.
    • Creación del Departamento de Operaciones.
    • Creación del Departamento de Prevención de incendios (apenas 3 o 4 servicios de bomberos de la época contaban con este departamento, que años más tarde fue desmantelado en Bilbao)
    • Asignación de la Unidad de Humos (Deshollinadores) al Depto. de Prevención (el servicio de bomberos contaba con una decena de deshollinadores municipales que hacía décadas había estado constituido por más de una veintena). Impulsé un programa de limpieza de conductos de humo con el que podíamos limpiar todas las chimeneas de Bilbao cada 3 años con carácter gratuito para los ciudadanos. Este servicio se fue muriendo por inanición al irse jubilando todos los deshollinadores.
    • Inspección en materia de prevención de incendios de todas las discotecas, cines, teatros, hoteles y centros escolares de Bilbao (en dos años los inspeccionamos todos). Los de Urbanismo se cabrearon mucho conmigo (decían que era su competencia, pero el Alcalde se puso de mi parte) y el Secretario del Ayuntamiento me llegó a decir que nuestros informes no tenían ningún valor porque no los firmaba él. Es verdad que los firmaba el Jefe de Prevención con unas cuantas recomendaciones para cada local, y también es verdad que todos hacían lo que les mandábamos. Ciertamente, esas inspecciones tuvieron mucho valor para la seguridad de Bilbao.
    • Señalización de todos los hidrantes y bocas de riego de Bilbao.
    • Creación de la Sección de transmisiones y comunicaciones poniendo a dos operadores de guardia por turno en una sala especifica para la recepción de llamadas y activación de salidas. Hasta ese momento el teléfono de urgencias por el que entraban las llamadas estaba colocado en un mesa baja en el centro de una sala de estar y lo cogía el primero que se acercaba cuando sonaba. Sí, sí, era así en 1985 a finales del siglo XX, no estoy hablando del siglo XIX.
    • Creación de la Unidad de Mantenimiento con los mayores de 55 años. Esto lo copié de Barcelona. Fue sencillo convencer al Alcalde y muy fácil de llevar a cabo. 
    • Creación de la Escuela de Bomberos de Bilbao, contratando una persona para el puesto de Directora. Desde esta Escuela se preparó un curso de nueve meses para una nueva promoción de bomberos.
    • Puesta en marcha de la Unidad de Formación escolar, planificando las visitas  de todos los colegios al parque de bomberos y con un programa de fichas para profesor y alumnos. Pasaban unos 2.500 escolares por nuestras instalaciones.
    • Creación de la Unidad de emergencia sanitaria, como tenían en Bomberos de Barcelona (aunque luego fue frustrada en la siguiente legislatura) Íbamos a contar con un médico y 7 ATS; y después de haber convocado la oposición, a los ATS que aprobaron les dieron otros destinos. Así que nos quedamos sin esta unidad.
    • Adopté con entusiasmo el Parte Unificado de Actuación que durante muchos años estuvimos enviando a la DGPC a través del Gobernador civil (después subdelegado del Gobierno).
    • Elaboramos toda la papelería nueva, nuevos partes de registro y actuación y todos los impresos internos, pues apenas existía ninguno.
    • Pero la medida más revolucionaria fue el cambio del modelo de dirección en las intervenciones. Era tradición centenaria que el miembro de la plantilla con más experiencia fuese el que iba en punta de lanza en las operaciones de extinción de incendios, y como todos los ascensos se venían produciendo por antigüedad, el más avezado era el oficial, así que el miembro de más rango en las intervenciones que era el que debía dirigir las operaciones no podía hacerlo porque, dentro del edificio sujetando la lanza y enfrentándose al fuego, no tenía ningún conocimiento, ni perspectiva del conjunto de las operaciones que se realizaban en conjunto, ni de la evolución de los acontecimientos. No fue fácil implantar este sistema. Algo que me parecía tan obvio y que para mí era tan evidente, no resultó serlo para los oficiales, todos ellos de más de 60 años, que no fueron capaces de asimilar el nuevo concepto de gestión directiva de las intervenciones. Esto se resolvió según se fueron jubilando y siendo sustituidos por Oficiales más jóvenes. No fui consciente de la frustración que generé en los antiguos oficiales encomendándoles unas nuevas tareas para la que no habían sido formados y por lo tanto no podían desarrollar. El resultado fue que se encerraron en el parque y dejaron de salir a las intervenciones. Una buena idea, pero ejecutada torpemente por mi parte.

Recursos humanos

Hube de abordar otras cuestiones relacionadas con el personal y gestión de recursos humanos, algunas de ellas muy urgentes:

    • Gestionar de inmediato el pago de atraso de horas extras y del pago de la realización de trabajos de superior categoría) Se debían a la plantilla atrasos desde hacía más de 2 años.
    • Cubrir todas las vacantes de forma interina hasta que se realizase la convocatoria oficial.
    • Retirada del servicio activo del personal de más de 55 años destinándolo a trabajos de segunda actividad (prevención, mantenimiento, comunicaciones). La medida fue muy bien recibida, en general. Mediante un Decreto del Alcalde me facultó para que yo crease la Unidad y asignase a la misma a los mayores de 55 años y a quienes yo considerase por razones de salud. La jefa de personal del Ayuntamiento (Régimen Interior) se enfadó conmigo porque decía que eso era cosa suya. Pero lo hice.
    • Convocatoria de ascensos por concurso oposición de carácter restringido para miembros de la plantilla. Hasta entonces, siempre se habían realizado por antigüedad y por primera vez se hizo una verdadera oposición de ascenso. Esto me supuso una guerra sindical, pero yo lo tenía muy claro y no me dejé intimidar; debían ascender los mejores y no los más antiguos. Hoy en día esto es lo normal y nadie discute que sea así. Fue un gran avance, pues se sentaron las bases para que en las siguientes oposiciones pudiésemos convocarlas con la exigencia de la titulación que indicaba la ley para las plazas (cumpliendo por primera vez con la Ley). Esto fue especialmente importante para la oposición de ascenso a sargentos con la que tuvimos verdadera fortuna; es cierto que dejó fuera a algunos buenos cabos, que siguieron ejerciendo sus puestos de forma excelente, pero todos los nuevos sargentos, que promocionaron en condiciones de igualdad, mérito y capacidad fueron de gran talla profesional y han soportado el peso de la gestión operativa del servicio y de la dirección de las intervenciones y han sido el sustento de la organización del servicio hasta hoy. A todos ellos les agradezco su entrega, su profesionalidad y su compromiso. La mayoría de ellos han podido ascender posteriormente a la categoría de suboficial y algunos de ellos ya se han jubilado.
    • Convocatoria de nuevas plazas de bombero-conductor (hasta entonces siempre habían sido distintas las plazas de bombero y las de conductor, por lo que hubo mucha resistencia entre los sindicatos pues varios de los sindicalistas más aguerridos eran conductores). Esto se mantiene y hoy en día ya no lo discute nadie, me refiero a lo de la convocatoria única, en cuanto a o de la polivalencia de ser bombero y conductor no lo tengo tan claro. En los Servicios de bomberos grandes hay una tendencia natural hacia la especialización.
    • Creación de plazas de Suboficiales (aún existen algunos, aunque hay varias vacantes).
    • Convocatoria abierta al exterior para plazas de Oficiales con la exigencia de titulación universitaria superior. Fuimos un servicio pionero en España en esto. Y sobre todo en abrirlo a todas las titulaciones universitarias. En gran parte de los servicios de bomberos españoles el acceso estaba restringido a los profesionales de la arquitectura.
    • Pasar a horario de 8 horas a los Oficiales, Suboficiales y a la Unidad de comunicaciones.
    • Tengo el honor de que haber logrado la plantilla de Bomberos de Bilbao más numerosa de la historia. Tenía una plantilla aprobada de 263 miembros y en 1987 llegue a contar con una plantilla efectiva de 242 personas. Me hace gracia cuando algunos bomberos, ignorantes de este hecho, me acusan de no defender con suficiente ardor a los servicios de bomberos profesionales, cuando es demostrable que nunca ha habido tantos bomberos en toda la historia de Bilbao como durante mi gestión al frente del servicio de bomberos. Yo tenía el plan de cubrir la plantilla entera, pero el nuevo alcalde (un tal Gorordo) pasó de mí y del servicio de bomberos. 

Cuestiones domésticas

Otras cuestiones más domésticas, pero no menos importantes, en las que hube de tomar decisiones, fueron:

    • Retirada de los colchones personales (cada bombero tenía su propio colchón personal e intransferible que se guardaba en las taquillas de colchones. Antes de la salida de guardia cada bombero llevaba su colchón a su taquilla colchonera y el bombero entrante tomaba su colchón y lo llevaba a su cama). Fue un lío, hubo muchas resistencias de la gente, pero la modernización del Servicio de bomberos exigía ese cambio.
    • Normalización del color de los vehículos. Cuando entré había camiones de al menos 4 colores diferentes, naranja, rosa fosforito, y dos tonos de rojo. A partir de entonces todos los vehículos fueron pintados de color RAL 3000. Lo tomamos del color que usaban los fabricantes de vehículos alemanes.
    • La gran rotulación de los vehículos de Bomberos fue una innovación importante en su momento.
      Identificación de vehículos con rotulación grande muy visible (se sigue manteniendo). Esto supuso que la plantilla dijese irónicamente que teníamos la "sexta flota", relacionando mi titulación de capitán de la marina con los grandes rotulaciones que llevan los barcos en sus costados, en especial las letras y números de los buques de guerra.
    • Normalización de la distribución de material en los armarios de los camiones (cada camión tenía una distribución diferente y llevaba los materiales en sitios diferentes). Creo que actualmente se sigue manteniendo la distribución normalizada.
    • Sustitución del racor Bilbao –British- por el racor UNE 23400 -tipo Barcelona- en todas las conexiones, hidrantes, bocas de riego, bombas, mangueras, etc. A pesar de que el Real Decreto 824/1982, de 26 de marzo obligaba a hacer este cambio, aún no se había acometido el cambio tres años después. Tuve que forzar el cambio luchando contra las resistencias internas: nadie quería cambiarlo, ni jefes, ni bomberos (el gran poder de la tradición en este gremio).
    • Re-estructuración de la composición de las salidas de 6 personas a cinco (aún se mantenía en 2017 cuando escribí esto). Fue un gran cambio, que nos permitió mucha más flexibilidad. Unos cuantos años más tarde quise ensayar un proyecto piloto de establecer unidades de 4 personas por vehículo pero el día que comenzamos las pruebas en uno de los grupos (turnos), uno de los sindicatos consiguió convencer al concejal que dio orden de que se paralizase el proyecto piloto (Hasta hoy).
    • Escudo histórico de 
      Bomberos de Bilbao


      Contratación e implantación del teléfono 080 de emergencias. El contrato con Telefónica fue difícil de conseguir, pues, nunca he sabido porqué, Telefónica no quería hacerlo. Tras convencer al Alcalde me costó bastantes reuniones con el director provincial de Telefónica. Costó 800.000 ptas. Bilbao fue una de las primeras ciudades de España después de San Sebastián y Barcelona en disponer del 080 como teléfono para llamar a Bomberos de la capital. (Hoy aún existe aunque ya no se publicita; al menos cuando escribí esto)).
    • Recuperación del escudo original de Bomberos de Bilbao, el que hay hoy, pues se había impuesto otro escudo diferente para unificarnos con el escudo de la Policía Municipal que era una copia del escudo del Athletic de Bilbao. La verdad, es que esto lo hice a la brava, sin consultárselo a nadie y dándolo como un hecho consumado sobre el que solo me preguntó el concejal, al que le dije con absoluta convicción que habíamos vuelto al escudo de siempre, que el nuevo se confundía con la Policía municipal (antes los concejales no pintaban tanto, ahora se creen que son los directores de los servicios).

Seguridad e higiene en el trabajo
Siempre he tenido una especial sensibilidad sobre este asunto desde mis primeros pasos en mi carrera profesional en la marina mercante, donde la seguridad me la tomaba muy en serio y que me sirvió al llegar al servicio de bomberos para tenerla como una prioridad. Algunas de estas medidas fueron:
    • Contratación de un profesor de Educación Física (externalización del servicio de formación física) para la gimnasia en el parque (aún se mantiene este modelo), con el fin de que la plantilla pudiese mantener una buena forma física.
    • Prohibición de consumo de bebidas alcohólicas durante la guardia. Puede que ahora cueste creerlo, pero, el consumo de alcohol estaba absolutamente normalizado; después de la prohibición seguían consumiendo el vino en el comedor rellenando latas de coca-cola. En realidad, quienes propiciaron el cambio definitivo han sido las nuevas generaciones de bomberos. 
    • Colocación de barras de sujeción en los vehículos de cabina doble.
    • Adquisición de la Cámara térmica en 1986 (la primera en un servicio de bomberos de España, a continuación de que lo hicieran los de Londres). Costó 2 millones  medio de pesetas.
    • Iniciar las campañas de vacunación de la gripe para toda la plantilla (cuando nadie lo hacía).
    • Adquisición de camisas de Kermel y guantes de Kevlar (entre los primeros servicios de España en hacerlo).
    • En un viaje a la feria Interschutz en Hannover (Alemania) en el año 1988 descubrí que todos los vehículos de bomberos en Europa tenían sirenas neumáticas (en España no había) por lo que a la vuelta del viaje entramos en contacto con un fabricante alemán y realizamos la importación de las sirenas y las fuimos colocando por primera vez en España en todos los vehículos. Así advertíamos al tráfico de nuestra presencia muchísimo mejor. Luego nos fueron copiando todos.
    • Organizar varios cursos de escalada urbana para que la plantilla adquiriese destrezas y mejorase su seguridad en las intervenciones de rescate y progresión vertical (nudos, manejo de cuerdas, etc.).
    • Organizar varios cursos de manejo del stress para intervinientes.
    • El primer servicio de bomberos de España en equiparse con el Casco Gallet (en colores amarillo, rojo y blanco). Sustituyó al casco “Aleu” que había cuando yo llegué y que era francamente malo (aunque era el mejor español que había). Había sido diseñado por Bomberos de París y  actualmente se ha impuesto a nivel mundial.


OTROS HITOS
Otros hitos importantes, que recuerdo en mi paso por la jefatura del servicio de bomberos, fueron:
    • Mi puesto de jefe de servicio tenía dependencia directa del Alcalde, sin intermediarios, concejales o directores de seguridad ciudadana como se lleva ahora. En mi primera entrevista con el Alcalde, me dejó claro que yo estaba al servicio de los ciudadanos por encima de otras consideraciones corporativas.  Un día que nos llamó al jefe de policía y a mí, para dirimir un asunto: en un momento de la discusión me referí a los miembros del servicio como <<mis bomberos>> y el alcalde me llamó la atención levantando la voz y enfatizando <<No son tus bomberos, los bomberos son del ayuntamiento y están para servir a los ciudadanos>>; una observación que siempre he tenido presente.
    • Mi primera pelea presupuestaria fue dura. La ventaja fue que, al poder defenderlo y discutirlo con el propio Alcalde, pude explicarle cara a cara las necesidades que yo planteaba para modernizar el servicio de bomberos. Eso me permitió multiplicar por 2 el presupuesto del año anterior. Esa fue la clave del éxito por la que los 15 años que yo permanecí como jefe del servicio nunca tuvimos ningún problema presupuestario, ni para adquisición de materiales, ni de vehículos, ni de personal.
    • Me tocó elaborar la Memoria de actividades del año 1985 que era la primera Memoria que se elaboraba en el servicio de Bomberos y recibimos felicitaciones por ser la memoria más completa y detallada que presentaba un servicio municipal.
    • Por necesidades urbanísticas debimos abandonar el viejo parque de bomberos, por lo que elaboré une estudio de cobertura de Bilbao y le planteé al Alcalde dos propuestas, una de tres parques y otra de cuatro: aprobó la de tres. Desgraciadamente este Alcalde no repitió y al siguiente no le interesó este asunto de los bomberos (y a los sindicatos tampoco, pues les preocupaba principalmente conseguir el horario de 24 horas).
    • Una adquisición interesante fue la compra de uno de los primeros brazos articulados que vinieron a España, de la marca finlandesa Bronto.
    • Chaquetones de PBI en 1999
      Fuimos pioneros junto con Navarra y Alicante al ser los primeros servicios de bomberos en disponer de chaquetones amarillos de PBI (recuerdo que en el estudio que realizó el oficial Iñaki Izaguirre se demostraba que el tejido PBI era notablemente mejor que el Nomex III de la época, además de resultar mucho más visible y por tanto mucho más seguro para el bombero). Poco después de irme yo sustituyeron los chaquetones de PBI por otros peores de Nomex y además azules, que se veían mucho menos. Me resultó muy curioso que hace un par de años se presentó ante los medios de comunicación la adquisición por el servicio de bomberos de los trajes de última generación en protección contra el fuego, de una fibra llamada PBI (como los que yo había comprado hacía más de 20 años). A veces el tiempo pone las cosas en su lugar. En la foto se ve el chaquetón de PBI en Bomberos de Bilbao en un curso de RQ en el año 1.999 y también resulta notoria la visible rotulación de la autobomba.
    • Gracias al Proyecto “Formación de Bomberos para la defensa del medio ambiente” del Programa LIFE de la Comisión Europea, que dirigió Javier Elorza cuando era secretario general de APTB, Bomberos de Bilbao que había participado en el proyecto, fue de los primeros servicios de España en equiparse con trajes de RQ y equipos de descontaminación.
    • Lo que recuerdo como más negativo fue que el servicio de bomberos de Bilbao estaba con horario de 12 horas y yo perseguía con convicción el horario de 8 horas y algunos sindicatos ansiaban el de 24 horas. Quizás no supe defender con más flexibilidad el de 12 horas y finalmente se impuso la tesis sindical con la connivencia del concejal, pasando al horario de 24 horas. Recuerdo aquella época como de gran frustración y me vi obligado a contemplar irremisiblemente como se truncó el desarrollo del servicio de bomberos. Se produjo una regresión en muchos aspectos.
    • A través de mis lecturas y contactos con Iberoamérica conocí el término “bomberil” que no se usaba en España y que me pareció muy descriptivo por lo que empecé a usarlo y creo que he contribuido a extenderlo en lengua castellana. Algunas personas me han comentado que les hizo gracia la primera vez que me lo escucharon pues, como yo, tampoco lo habían oído nunca.
    • Fue entusiasta la organización de la primera Semana de Prevención de Incendios en 1996 en Bilbao, que se siguió organizando durante 5 años, hasta el año 2.000 en que marché de excedencia (situación de servicios especiales). Mi experiencia adquirida en esta materia me facilitó poder proponerla en varias intentonas a la Fundación MAPFRE hasta que finalmente aceptó y se sigue manteniendo en España en un montón de servicios de bomberos, de lo que me siento muy orgulloso. Creo que con estas acciones preventivas que llevan adelante los servicios de bomberos se salvan más vidas que con el modelo reactivo de bomberos.
    • También el servicio de bomberos de Bilbao fue el primero en comprar una autobomba de la empresa alemana Ziegler, y con caja de cambio automático (también de los primeros en este tipo de trasmisión) que luego se ha venido imponiendo en el mercado. 
A finales del año 2.000 dejé la jefatura del Servicio de bomberos de Bilbao pasando a la situación de servicios especiales para dedicarme a las funciones de secretario general de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos donde permanecí durante 14 años y que debido al trabajo intenso que realicé en defensa del concepto "los servicios de bomberos al servicio de la sociedad" merece ser contado en otro capítulo. Si algún día me animo a escribir ese capítulo, estaría  escribiendo realmente “La historia de la APTB”, o al menos la crónica de sus primeros 25 años. 

Por el momento, adiós, chao, adéu, adeus, agur…

Este artículo se inició a finales de 2016, finalizado en 2018, corregido en 2019 y publicado en 2020. 

A partir de ahora mis artículos sobre emergencias y prevención de riesgos y accidentes los escribiré en el nuevo blog del OBSERVATORIO DE PREVENCIÓN DE RIESGOS Y ACCIDENTES www.opra.info que puedes seguir si te interesa.