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lunes, 1 de febrero de 2016

Incendios forestales: un modelo para España

En este artículo número 100 del blog quiero abordar un asunto que considero estratégico en los servicios de emergencia españoles: la lucha contra incendios forestales –LIF-. Realizo unas cuantas disquisiciones sobre el “modelo español”, el más caro de Europa. Resulta curioso comprobar que las CCAA más pobres han optado por la solución más cara. ¿Por qué será?

Cuando se habla de incendios forestales –IIFF-, cada vez es más frecuente oír la terminología: Interfaz urbano forestal -IU-F-, preocupándose por las personas que habitan este entorno. Esto podría querer decir que nuestra sociedad está evolucionando y se empieza a pensar de una manera diferente, con una perspectiva más global que como se pensaba hasta hace pocos años en relación a los incendios forestales, que era algo limitado a la quema del monte, su vegetación, sus bosques. Si esto es así, ha llegado también el momento de cuestionarnos el modelo de respuesta de algunas CCAA a las emergencias en este ámbito.

En realidad, desde la visión que hemos tenido los servicios de bomberos tradicionales, nuestras preocupaciones en el ámbito rural, en el interfaz periurbano, además del incendio forestal han sido más generales: siempre en primer lugar la seguridad de las personas. Nunca he llevado bien la idea de que en España alguien haya podido diseñar un modelo de respuesta a una emergencia en que su competencia se restringe a la extinción del combustible forestal y en el que las personas no son cosa suya. Tengamos en cuenta que el Ministerio de Medio ambiente del gobierno español define los incendios forestales “como el fuego que se extiende sin control sobre combustibles forestales situados en el monte”; claro que los gobiernos son entes abstractos que no escriben definiciones, ni acotan conceptos, son las personas que influyen ante los gobiernos los que obligan a estos a escribir determinadas frases en el BOE. Creo que en España se ha llevado al Estado, de forma interesada, a implantar un modelo de extinción de incendios forestales muy basado en el sistema de los Estados federales de América para los bosques de su propiedad y es lo que critico en este artículo.

Modelo USA de incendios forestales
Estados Unidos tiene un extraordinario servicio forestal federal para atender sus bosques y praderas y parques naturales y también unos servicios estatales similares en muchos de sus Estados, tienen gran experiencia y capacidad en la gestión de grandes incendios forestales de los que se puede aprender mucho.

Veamos algunos datos de Parques naturales de Estados Unidos:
El parque Yellowstone cubre 8.987 kilómetros cuadrados. Más grande que la provincia de Almería; el de Yosemite de 3.120 kilómetros cuadrados, como la provincia de Sta. Cruz de Tenerife; (las islas de Tenerife, La Palma, Gomera y Hierro juntas); el del Gran Cañón con casi 5.000 kilómetros cuadrados es más grande que todas las islas Baleares juntas, mayor que la Comunidad de La Rioja; y el de los Everglades, en la Florida de 5.560 kilómetros cuadrados, es mayor que Cantabria.

Además en USA existen explotaciones forestales privadas de tamaño superior al de algunas provincias españolas y sus propietarios son responsables de la extinción de incendios forestales en su territorio. No voy a cuestionar su modelo diseñado para su gran nación (casi 20 veces la superficie de España), pero se ve que los tamaños y proporciones en USA no son comparables con los de España.

Los aciertos en España
Durante décadas los diversos responsables de la Administración del Estado español con competencias en esta materia –Agricultura, Montes, Medio Ambiente- tomaron como referencia el modelo norteamericano de los Estados Unidos de lucha contra incendios forestales –LIF- de los grandes parques naturales y han intentado aplicarlo en España(1) obteniendo grandes avances desde la administración del Estado, cuando no había otra. Hemos de reconocer grandes logros como la creación de las BRIFS, los manuales de formación que han servido a todos los bomberos de España –ya sean municipales, urbanos, provinciales o forestales-, además de contar con unas grandes estadísticas nacionales casi inigualables en materia de incendios forestales.

Y es innegable que los avances en las últimas décadas en materia de incendios forestales en España han sido numerosos. El sistema, que tenía su lógica para la administración del Estado español, ha sido eficaz y ha supuesto una gran modernización, hay que reconocerlo, aunque escandalosamente  ineficiente(2) desde que se crearon los servicios de incendios forestales en las CCAA.
Errores
No nos equivoquemos, el modelo de los Estados de América es para los bosques de su propiedad que no debemos confundir con los de su territorio, sin embargo el modelo de las CCAA en España no es para los bosques de su propiedad sino para aplicar en su territorio, o sea, nada que ver el modelo con la copia. El error principal no está en la copia del modelo federal de USA que tiene muchas cosas buenas, sino en su aplicación en España después de la descentralización del Estado en la década de los 80, creando, ingenuamente o interesadamente, nuevos servicios de extinción de incendios forestales en las CCAA, donde ya había bomberos públicos, creando una duplicidad, que el tiempo demostrará, innecesaria, absurda e insostenible.

Los errores que yo aprecio son:
1.- España no es USA. España es Europa y se parece a Europa.
2.- La exclusividad de la competencia de la LIF para un “cuerpo especialista” excluyendo a los demás servicios de bomberos de esa tarea.
3.- La atribución corporativa de la dirección de la extinción de incendios forestales a los ingenieros de montes(3).
4.- La restricción de las competencias de extinción de incendios al combustible forestal no interviniendo cuando hay inmuebles o personas afectadas por los incendios forestales.
5.- La escasa interacción entre los servicios de montes, protección civil y los bomberos convencionales.


Spain is diferent
España es diferente y necesita un modelo diferente del modelo federal de USA. Creo en el sistema europeo de Bomberos, es decir el del modelo del bombero integral, bombero único o bombero polivalente. Es un buen modelo, del cual tenemos ejemplos en España: Cataluña, Madrid, Navarra y Valencia son una buena muestra a tener en cuenta, donde la competencia de la extinción de incendios forestales corresponde a sus Servicios de bomberos públicos. Si se comparan los gastos de estas comunidades con bomberos polivalentes con las de las Comunidades que tienen dos tipos de bomberos, unos para las personas y otros para los bosques, se verá que estas últimas derrochan mucho más dinero.

En algunas CCAA el gasto es absolutamente escandaloso teniendo en cuenta que con estos recursos económicos se podrían reforzar los servicios de bomberos públicos existentes ahorrando muchos millones de euros a los contribuyentes. Como ejemplo de este despilfarro se puede mencionar que en el año 2010 la Comunidad de Castilla-La Mancha contó para la LIF con un presupuesto de 118 millones de euros y un dispositivo humano de 3.000 personas, mientras que los servicios de bomberos de ayuntamientos y diputaciones, de toda la comunidad, tenían un presupuesto total de 62 millones de €, y una plantilla de 1.189 personas(4). Sorprendente: los servicios de bomberos de ayuntamientos y diputaciones de Castilla-La Mancha atienden durante todo el año la seguridad de más de 2 millones de habitantes, con la mitad del presupuesto y con la tercera parte del personal que la Junta atiende la vegetación de su territorio. Y nadie se sonroja. Ver artículo donde se publica esta información.

Llama la atención que los gobiernos de algunas de las CCAA que más descuidada tienen la protección contra incendios y emergencias de sus ciudadanos son los que más se gastan en la protección de sus árboles y arbustos. Hay algunas cuestiones que no resisten un análisis serio, y menos en tiempo de crisis y recortes económicos, y ésta es una de ellas(5).


BRIEF: contingente especial
Cuando se producen grandes incendios forestales se requieren medios especiales muy costosos, especialmente aéreos, y de contingentes humanos especiales que se movilicen al lugar del incendio. Estos recursos no se los puede permitir cada comunidad autónoma por lo que tiene todo el sentido que pertenezcan al Estado y sirvan de apoyo a todo el territorio del Estado. Las BRIEF, que han demostrado sobradamente su utilidad juegan un gran papel al igual que la UME que es un recurso disponible y que no se ha de despreciar cuando se necesite.

La reserva corporativa de plazas (el monopolio)
Entre los ingenieros forestales hay magníficos profesionales como entre todas las titulaciones y ramas profesionales; los conocimientos adquiridos en su carrera les proporcionan una formación de partida adecuada como para poder prestar sus servicios en una organización de la LIF. No me cabe ninguna duda. Ojalá hubiese algún ingeniero forestal en todos los Servicios de bomberos que cubren áreas forestales y montes.

Está muy bien que las Leyes de Montes recojan desde hace años que El director técnico de la extinción será un profesional que haya recibido formación acreditada específica sobre comportamiento del fuego forestal y técnicas adecuadas para su extinción”, es más, creo que es magnífico que la Ley conserve dicha exigencia, pero de ahí, a interpretar que quienes tiene esa “formación acreditada” son los ingenieros forestales hay un gran paso. Pretender que la LIF ha de ser dirigida exclusivamente por Ingenieros Forestales, basándose en que tienen conocimientos profundos sobre material combustible y su entorno, es un determinismo que nos llevaría a colegir que para extinguir un incendio en una industria hay que ser ingeniero industrial o que para responder a los incendios en una biblioteca hay que ser bibliotecario.

La dirección de incendios forestales es una actividad compleja en la que hay que dominar muchas técnicas: es sin duda una materia interdisciplinar y no ha de ser, por principio, monopolio de ninguna titulación académica. La dirección de la extinción de incendios forestales, como la de todos los demás incendios, consiste principalmente en la gestión de recursos operativos en relación con el entono y las circunstancias.

LA DGPCE ausente
La Dirección General de Protección Civil y Emergencias debería haber tomado cartas en este asunto: estudiarlo y posicionarse por encima de los intereses económicos y corporativos. La DGPCE ha de tener la obligación de orientar las políticas de atención en emergencias en la línea más eficiente, en vez de mirar para otro lado como hace siempre en las cuestiones importantes.

Algunas comunidades autónomas tienen más presupuesto anual, gastan más dinero en las brigadas de LIF para proteger los montes que para proteger a todos sus habitantes y patrimonio. Alguien debería decírselo. Parece que los políticos han confundido el mensaje de atención a las emergencias.

Aunque España está entre los países más industrializados del mundo y tenemos una renta per cápita de 30.000$ que nos sitúa en el puesto nº 23 (2014), no hemos de despilfarrar recursos. Duplicar el servicio público de bomberos, crear un modelo diferenciado, exclusivo para la lucha contra incendios forestales es caro, hay que mantener una doble estructura de mandos, duplicar centros de coordinación y mando; doble sistema de comunicaciones, duplicar operativos, duplicar bases operativas, doble administración, etc. etc., y además complica la coordinación en las intervenciones. Todos los que han participado en una gran emergencia forestal saben que la descoordinación es uno de nuestros puntos débiles.

Un prestigioso colega americano, el jefe de bomberos Alan Brunacini, decía que lo peor ante una emergencia es no tener ningún plan y lo segundo peor es tener dos planes. Creo que en España, en este asunto, tenemos dos planes.


Mis conclusiones
Creo que si nos dejamos guiar por los principios de eliminar duplicidades en la administración, de perseguir servicios sostenibles y de evitar el derroche de los fondos públicos, estas conclusiones están al alcance de cualquiera:
1.   Que las funciones de extinción de incendios forestales deben ser atribuidas a los Servicios de Extinción de Incendios y salvamentos y de Protección Civil como ocurre en las CCAA más ricas.
2.   Que los sistemas de extinción de incendios forestales existentes se integren en un único servicio público de bomberos de un ámbito superior al municipal. No es una propuesta estrambótica, es algo que ya se hace en varias CCAA.
3.    Mejorar las condiciones de protección pasiva de los edificios y las viviendas que estén situados en zonas que puedan ser afectadas por los incendios forestales, distancias a combustibles forestales, y especialmente mejorando las condiciones de resistencia al fuego de todos los elementos exteriores de fachadas y cubiertas.
4.   Garantizar que todas las urbanizaciones enclavadas en entornos forestales tengan dos vías de evacuación alternativas.
5.      Realizar campañas de prevención de incendios forestales en el ámbito rural.
6.  Reforzar campañas de divulgación en las zonas de la interfaz urbano forestal dirigidas a la autoprotección, especialmente para que no adopten medidas de evacuación espontáneas al margen de la decisión de las autoridades.
7.     Además, se ha de potenciar el voluntariado en el ámbito rural, adecuadamente formado y equipado.

Deberíamos buscar entre todos una solución, sino urgente, definitiva. Y más barata, claro…

1)     Atribuyo el desarrollo de este modelo al ingeniero de montes D. Ricardo Vélez Muñoz (1939), a quién todo el sector reconoce su paternidad y tutela. Ricardo Vélez, cuñado de don Manuel Fraga Iribarne desde 1964, accedió al Cuerpo Especial de Ingenieros de Montes del Ministerio de Agricultura en 1967 -cuando D. Manuel era Ministro de Información y Turismo con Franco- y posteriormente fue jefe de Área de Defensa contra Incendios Forestales de ICONA. Hombre de gran prestigio en el sector, autor del Manual de Incendios forestales, pocos o nadie, discutían su visión; fue un gran defensor de la figura del ingeniero forestal como director de la extinción de los incendios forestales.
2)    Recientemente se han destapado los primeros casos de corrupción política relacionada con la extinción de incendios forestales y se han producido las primeras detenciones dentro de lo que algunos medios han titulado “El gran negocio de los incendios forestales” y que algunos estiman en un pastel de unos dos mil millones de euros, habiendo muchos que quieren entrar en el reparto. Las últimas informaciones judiciales hablan de que el sistema de corrupción de los incendios forestales de España se habría exportado a Portugal e Italia. Es un asunto complejo sobre el que apenas tengo conocimiento y prefiero no opinar de ello. Lo que sí sé, es que como en muchos otros asuntos de la emergencia nacional no hay autoridades responsables. Y parece cierto que España seguirá padeciendo la mitad de los incendios forestales de la Unión Europea.
3)     Es un dislate –error, disparate o hecho sin sentido- que el colectivo de Ingenieros Forestales y de Montes, sus colegios profesionales y algunas parcelas de la administración en las que han conseguido poder e influencia en la extinción de incendios forestales hayan intentado reservarse en exclusiva la dirección técnica de la LIF y nos impongan el modelo de los Estados Unidos de América para tener más puestos de trabajo.
4)     Informe “Evolución de los Incendios Forestales en España y de la situación de los trabajadores de prevención y extinción” elaborado por ISTAS-CCOO, en que se recogen los datos de los efectivos para la lucha contra los incendios forestales en 2008 y Estadística nacional de los servicios de bomberos elaborada por APTB con datos de 2010
5)    Me han contado que en algunas CCAA, han utilizado este sistema y el presupuesto de los incendios forestales como un pseudo plan de empleo rural encubierto para dar cobijo y alojamiento a sus deudos y acólitos del pueblo y partido político; que se repartían los empleos de brigadistas forestales entre los partidos de los pueblos en proporción al porcentaje y número de concejales o escaños. Así, todos contentos.

Este artículo, publicado el 1 de febrero de 2016, corregido y aumentado, está basado en el artículo de opinión publicado en la sección Llamaradas de la revista Emergencia 112 nº 71 de Febrero 2008, editada por la APTB.

sábado, 16 de enero de 2016

Muertes en grandes incendios 2015 (I)

 ¿Cuál es el país que más grandes incendios tiene? Los  incendios siguen cobrándose miles de vidas en el mundo cada año. La siguiente recopilación recoge los incendios de 2015 en los que se han producido más de 10 víctimas como consecuencia del incendio. Como ya sabemos, el incendio es un fatal compañero directamente asociado a la pobreza y en consecuencia en 2015, como ya es habitual, los países en vías de desarrollo siguen encabezando este trágico ranking de muertes por incendio.

Para exponer estos grandes incendios de 2015 con más de 10 víctimas mortales (1), como en años anteriores, he clasificado los incendios agrupándolos en función del tipo de actividad en que se han producido.

Incendios en minas
Habitualmente los incendios en minas suelen ser los que más víctimas mortales se cobran cada año.  China, que tiene el carbón como principal fuente de energía es el país en que año tras año la minería deja miles de muertos debido a las insuficientes medidas de seguridad.  Sin embargo, en 2015 no se han reportado muchois incendios en minas con más de 10 víctimas: el más grave este año pasado ha sido el ocurrido el  21 de noviembre de 2015 en una mina de carbón en la ciudad de Jixi, en el noreste de China con el resultado fatal de 22 muertos. 

Incendios en prisiones
Estos incendios que como consecuencia de motines e incendios intencionados junto con la sobrepoblación carcelaria suelen arrojar cientos de víctimas, también este año nos han dejado un par de casos que superan la decena de muertos:
·                    El primero el ocurrido el 1 de septiembre de 2015, en una cárcel en el Internado Judicial de Carabobo, conocido como la cárcel de 'Tocuyito', ubicada en el estado Carabobo, en el centro de Venezuela, con el resultado de 17 personas fallecidas.

·                    El segundo incendio ocurrió la tarde (15:45) del 8 de octubre en la cárcel de máxima seguridad de Leyte en Filipinas donde se originó un incendio en un cableado eléctrico defectuoso produciendo el fatal desenlace 11 muertos.  

Incendios en industrias y almacenes
·                    El domingo, 1 de febrero del 2015 al menos 13 personas han muerto en el incendio de una fábrica de plásticos ocurrido en Dacca, la capital de Bangladés, originado por la explosión de una caldera en el interior de la fábrica.

·                    En la tarde del jueves 5 de febrero de 2015, un incendio originado por un niño de 9 años que se encontraba jugando con un mechero en la cuarta planta de un edificio de almacenes en el mercado de Huidong en la provincia de Canton (China) produjo 17 víctimas mortales. Se tardaron 6 horas en controlar el incendio.

·                    En la tarde del jueves 14 de mayo de 2015, se originó un incendio causado por la soldadura de una puerta en una fábrica de zapatos situada en el área metropolitana de Manila (Filipinas). Tres días después el resultado era de 72 muertos. Ahora, denuncian que los trabajadores eran explotados y que el edificio no tenía medidas de protección contra incendios.

·                    El 29 de julio de 2015 se produjo un incendio en  una fábrica de muebles en el distrito de Al-Obour de la provincia de Qalioubiya, al norte de El Cairo (Egipto)  con el fatídico resultado de al menos 25 personas muertas. 

·                    El 12 de agosto de 2015 la ciudad portuaria de Tianjin (15 millones de habitantes al sur de Pekín) se convirtió en algo parecido a un campo de batalla. A última hora del miércoles 12 de agosto, se produjeron las dos primeras explosiones en la terminal de contenedores que fueron desencadenando una explosión tras otra dejando la zona desolada. Una semana después del accidente las autoridades comunicaban un balance de 116 personas fallecidas.

·                    El 6 de diciembre de 2015 el incendio de una plataforma petrolífera marítima de la Compañía Estatal de Petróleo de la República de Azerbaiyán en las aguas del mar Caspio, en territorio de Azerbaiyán ha producido la muerte de 32 personas que trabajaban en la plataforma, según el balance final de las autoridades aunque aún había algunos trabajadores desaparecidos de los 60 que trabajaban en la plataforma.

Incendios forestales
El 13 de abril de 2015 se reportaron grandes incendios forestales en Jakasia , una región montañesa y boscosa de Siberia.  Según las autoridades de la zona los fuegos fueron provocados por las quemas incontroladas de hierba y pastos, y propagados por el intenso viento sur.  El balance de los incendios, que afectaron a más de 40 localidades, fue la destrucción de 1.500 viviendas, medio millón de heridos y 23 muertos.

Incendios en el transporte
A las 07:30 horas del viernes 23 de octubre de 2015, un autobús chocaba con un camión cargado de madera que se encontraba cruzado en la carreta en Libourne, a unos 60 kilómetros de Burdeos (Francia) incendiándose el autobús en el que viajaban 49 personas de avanzada edad que iban a hacer una excursión. Fallecieron 43 personas (41 pasajeros del autobús y los dos ocupantes del camión), todas ellas francesas, convirtiéndose en el peor accidente de carretera de Francia desde 1982.

La segunda parte de este artículo se completará con los incendios en edificios urbanos. 



(1) La información sobre estos incendios y el número de víctimas es fruto de la investigación a través de las informaciones publicadas en los medios de comunicación por lo que puede resultar que el número de víctimas no siempre sea el correcto, pues los medios de comunicación después de pasados unos pocos días del incendio dejan de interesarse sobre el suceso y no publican información sobre el número definitivo de fallecidos.



Publicado el 11 de enero de 2015



jueves, 22 de octubre de 2015

Leyes de Bomberos. Divulgación.

 La semana de la prevención de APTB y FUNDACIÓN MAPFRE es la principal campaña de España 
En el artículo anterior “Leyes de Bomberos. Prevención”,   no se incluían algunas funciones que se recogen en las leyes de emergencia o de bomberos y que también forman parte de la PREVENCIÓN con mayúsculas. Me refiero a  la divulgación en materia de prevención. 
 

Como soy de la opinión que una de las principales tareas de prevención – no solo de incendios, sino de los riesgos en general- consiste en realizar la divulgación de los conocimientos de prevención de riesgos a la población expongo en una tabla aparte las funciones que recogen las leyes de emergencias y de bomberos respecto de esta particular función de formación e información a los ciudadanos y organización de campañas para la población, en la que deberían estar implicados de una manera más activa todos los miembros de los servicios de bomberos.
 
Las peores leyes
Suponiendo que una Ley de emergencias o de Bomberos se promulga con la intención de intentar proporcionar la mejor seguridad en caso de emergencias a los ciudadanos, y guiándolos por el principio de “más vale prevenir que curar” estaremos de acuerdo en que las peores leyes de emergencia son las que no recogen la prevención de las situaciones de emergencia. Así pues, como ya mencionaba en el artículo anterior las peores leyes son las de Aragón de de 2002, y las de Baleares, Galicia y Asturias, la de Aragón con el eximente de que ya lo ha regulado en la ley de Bomberos de Aragón de 2013 y con el agravante de Baleares que teniéndolo regulado en la ley de 1998 ha dejado de hacerlo en la ley de 2006. 

Las mejores
Con los términos “actividades informativas y formativas” o “campañas de formación”, creo que, más o menos, todas las leyes pretenden conseguir el mismo fin, aunque casi todas las leyes utilizan redacciones diferentes para decir lo mismo, lo que una vez más pone de relieve la poca capacidad técnica de los legisladores en España y su excesiva capacidad creativa y literaria. La excepción la encontramos en los juristas de La Rioja que reproducen letra por letra el artículo de la Ley de Castilla y León –opino que con buen criterio, pues no merece la pena molestarse en inventar nada para decir lo mismo-. 

Algunos matices
Casi todas las leyes que lo regulan, atribuyen a los servicios de bomberos la capacidad de organizar y realizar las campañas. La única que se queda un poco corta es la Ley de Andalucía que no atribuye estrictamente la capacidad ejecutiva de organización o de realización sino la mera “participación”. Da la impresión de que esto fue un lapsus de la ley y que nadie discute “de facto” dicha competencia como han venido demostrando los servicios de bomberos andaluces organizando sus muchas campañas de divulgación a la sociedad. 

Lo que no parece un lapsus es la redacción del Proyecto de Ley de Bomberos de Euskadi. Lo explico. La Ley de emergencias de Euskadi de 1996 decía que el fin de las campañas de formación era incrementa el conocimiento de la ciudadanía sobre la normativa de prevención. Permítaseme que discrepe de tal fin. El objetivo de las campañas o de las acciones de formación e información no ha de ser que los ciudadanos estén bien enterados de la normativa sino que aprendan a conocer los riesgos de su entorno, que se desarrollen hábitos de comportamiento seguros y sepan prevenir las situaciones de peligro y actuar correctamente ante las situaciones de emergencia. Está bien que los ciudadanos conozcan la normativa, no me voy a oponer a ello, pero creo que está totalmente desenfocado el objetivo del artículo. Así estaba redactado en 1996 y así se repetirá en la nueva Ley, sino se remedia antes -aunque parece ser que ya ha sido modificado-.(1)
  
Competencias de los servicios de bomberos en las leyes españolas
Leyes de CCAA
Campañas de divulgación
Cataluña (1994)
Ley de Bomberos
Art. 13. g) Llevar a cabo actividades informativas y formativas para la población en general que persigan limitar las causas y las consecuencias de los incendios y de los accidentes y aumentar la autoprotección de la ciudadanía.
Madrid (1994)
Ley de Bomberos
Art. 14. i) Realizar campañas de formación de los ciudadanos sobre prevención y actuación en caso de siniestro.
Euskadi (1996)
Ley de emergencias
Art. 31.2. d) Organizar y participar en campañas de divulgación dirigidas a incrementar el conocimiento de la ciudadanía sobre la normativa de prevención de incendios. Participar en las campañas de divulgación y sensibilización sobre protección civil que promuevan las Administraciones públicas.
Baleares (1998)
Ley de Emergencias
Art. 12. 9. Realizar campañas de información y formación de los ciudadanos sobre prevención y actuación en caso de siniestro.
Andalucía (2002)
Ley de Emergencias
Art. 38. g) Participación en campañas de formación e información a los ciudadanos.
Aragón (2002-2003)
Ley de Emergencias
No recoge ninguna competencia de prevención
Navarra (2005)
Ley de Emergencias
Art. 45. f) Realizar actividades de información y formación de los ciudadanos sobre prevención y actuación en caso de siniestro.
Baleares 2006
Ley de Emergencias
No recoge ninguna competencia de prevención
Galicia (2007)
Ley de Emergencias
No recoge ninguna competencia de prevención
Castilla y León (2007)
Ley de Prot. ciudadana
Art. 38. g) La realización de campañas de divulgación, información y formación de los ciudadanos sobre prevención y autoprotección en caso de siniestro.
Valencia (2011)
Ley de Bomberos
Art. 4. 2. l) Organizar y participar en campañas de divulgación dirigidas a incrementar el conocimiento de la ciudadanía sobre la normativa de prevención de incendios y otras emergencias.
La Rioja (2011)
Ley de Emergencias
Art. 53. g) La realización de campañas de divulgación, información y formación de los ciudadanos sobre prevención y autoprotección en caso de siniestro.
Aragón (2013)
Ley de Bomberos
Art. 2. q) La realización de campañas de información, formación y divulgación a los ciudadanos sobre la prevención y actuación en caso de siniestro.
Asturias (2013)
Creación SEPA
No recoge ninguna competencia de prevención
Euskadi 2015
Proyecto Ley Bomberos
Art. 3. 2. c) Asesorar, informar y divulgar las medidas a adoptar para prevenir los incendios, restringir su propagación y evitar los daños ocasionados por el fuego.
Art. 3. 2. d) Organizar y participar en campañas de divulgación dirigidas a incrementar el conocimiento de la ciudadanía sobre la normativa de prevención de incendios.
 
Competencia clara

Del articulado de todas estas leyes se desprende de forma clara y rotunda que casi todos los servicios de bomberos tienen la competencia de elaborar, realizar y ejecutar campañas de prevención. Y sin embargo, son muy pocas las acciones que los servicios de bomberos dedican a estas tareas, en muchos servicios de bomberos no hay nadie de toda su plantilla, ni una sola persona, dedicada a estos menesteres que todos compartimos que son muy importantes. No parece descabellado que ante una tarea de esta magnitud como esta: formar a la sociedad, es decir, a los ciudadanos en materia de prevención de incendios, no se dedique una parte importante de recursos humanos. Lograr una sociedad más segura ha de ser estar en el ADN de los servicios de bomberos y para ello me parece congruente que se dedique al menos un cinco por ciento de la plantilla en exclusiva para este fin. Aunque tampoco sería un disparate impulsar un sistema de trabajo por el cual pudiese participar toda la plantilla en un programa de divulgación a la sociedad.

 
La paradoja de algunas reivindicaciones
Resulta contradictorio y paradójico que se reivindiquen algunas competencias de salvamento y rescate –lo cual comparto- y no se reivindique la ejecución de una competencia tan claramente reconocida como esta de la divulgación.
 
Precisamente esta competencia no está en litigio con otros cuerpos por lo que podemos ejercerla con plena libertad y amplitud de miras, sin límites. Asumir el asesoramiento y la divulgación a la sociedad en materia de prevención es un gran reto para dejar de ser unos servicios de bomberos pasivos –acuartelados a la espera de la llamada de los ciudadanos en peligro- y convertirse en unos servicios activos, saliendo a la calle buscando la atención directa a los ciudadanos.


Si los servicios de bomberos no se ponen manos a la obra, y no lo hacen -como hay muchos que pasan de hacerlo-, habrá otros cuerpos o servicios o grupos que cada vez están más cerca de los ciudadanos, que lo harán con agrado, como ya han empezado a hacerlo las agrupaciones de protección civil. ¡Qué luego nadie levante la voz diciendo que esta es una función de los servicios de bomberos y que nos la quieren quitar!

(1)   Nota del 26 de octubre de 2015: Según he podido saber, en el último texto del Proyecto de Ley que se encuentra para su debate en el Parlamento vasco esta redacción ya se ha corregido, por lo que me alegro enormemente.