Mostrando entradas con la etiqueta medir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medir. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de agosto de 2015

¿Buenos resultados en bomberos y protección civil?

Como todos, los servicios de emergencias trabajamos para producir u obtener unos resultados. Pero, ¿cuáles son estos resultados que se producen con nuestra actividad? ¿cómo los medimos? ¿sabemos si lo hacemos bien? ¿somos buenos haciendo lo que hacemos? ¿quiénes son los mejores?
 
Me temo que depende a quién preguntemos la respuesta será diferente. Si preguntamos a los bomberos de base (asalariados o voluntarios), estoy seguro que la respuesta será que los resultados son excelentes pues muchos tienen la convicción de que la sociedad hace una valoración muy positiva de su trabajo y tiene un gran concepto del bombero, ya sea remunerado o voluntario. Si preguntamos a los mandos y a los jefes, esta respuesta no será tan rotunda ni triunfalista pues como conocedores de la organización y de los resultados desde dentro son conscientes de que hay muchas cosas que podrían ser mejoradas. Así que nos encontraremos con respuestas tal como: muy mal, mal, bien, muy bien, emitidas de forma absolutamente subjetiva en función de la percepción del individuo en base a sus propias creencias de lo que piensa sobre cómo debe de ser la eficacia de un servicio de bomberos o de protección civil. 

Entonces, si los propios actores nos dan respuestas diferentes ¿cómo podemos saber cuál es la respuesta verdadera?
 
¿Cómo medimos los resultados en bomberos y protección civil?
Es sabido que para medir algo hace falta un sistema de medidas. Para saber el peso de algo, necesitamos una báscula, para medir el tiempo, un reloj. Pero el sistema de medidas en sí, solo nos proporciona mediciones absolutas; tomar una medición con la báscula no nos dice si algo pesa poco o mucho, ni contando el tiempo se sabe si un periodo de tiempo es corto o largo. Para evaluar una medición necesitamos algo más, necesitamos referencias, necesitamos puntos de comparación. Para saber si un atleta es rápido no solo necesitamos un cronómetro sino un punto de salida y una meta y un patrón de medida (compararlo con otro). Para evaluar unos resultados son necesarios unos objetivos, unos hitos, unas metas y un patrón de referencia.
 
Al margen de un catálogo genérico de las tareas que desempeñamos, implícitas en el propio nombre de “servicio de extinción de incendios y de salvamento” (otros han incorporado en su nombre “Prevención”) que puede ser entendido como una carta de servicios, y de una declaración de intenciones de prestar un servicio público para proteger y salvar las vidas de los ciudadanos, animales y bienes, e incluso el medio ambiente, los servicios de bomberos no tienen objetivos definidos ni metas concretas que nos permitan medir si el servicio prestado es bueno o malo, rápido o lento, satisfactorio o deplorable, si obtenemos una calificación alta o estamos en un nivel bajo de competencia. Esto mismo es de aplicación para los servicios de protección civil, donde la amplitud de tareas realizadas y la indefinición es aún mayor. 
 
A falta de una Ley que lo regule y desarrolle nos hemos impuesto,  a nosotros mismos (sin preguntar a los ciudadanos, qué es lo que quieren que hagamos para ellos) de forma unilateral, una serie de obligaciones, tareas, funciones que entre nosotros nos comprometemos a cumplir. En esta tesitura  no cabe duda de que somos eficaces, pues cumplimos con lo que nosotros mismos hemos establecido que debemos hacer, pero si no lo hacemos en un tiempo establecido o lo hacemos a cualquier precio no seremos eficientes.

Así pues, lo primero que tendremos que hacer para conocernos bien es realizar una clasificación de nuestras actuaciones y recogerla, apuntarlas, y contarlas. O sea rellenar unos partes y luego elaborar unas estadísticas. Cuanto más minuciosos y más completos sean los datos que recogemos, más precisas serán las estadísticas que elaboremos después y mejor conoceremos nuestra actividad. Y si otros hacen lo mismo y lo miden de la misma manera, como dice José Julián Isturitz(1) en la Conclusión en su Tesis doctoral sobre Atención de Emergencias(2) habremos logrado tener indicadores comparables y entonces podremos establecer comparaciones mediante un sistema comparable cualitativamente”. Esto nos permitiráaprovechar la globalización para generar competitividad entre administracionesy “generando una comunidad despierta”.
 
Sin estadísticas no se sabe si hay calidad
Mientras esto no ocurra, mientras no tengamos unas estadísticas unificadas homogéneas y comparables no podremos estar legitimados para manifestar públicamente que lo que hacemos lo hacemos eficientemente. Tan solo podremos realizar declaraciones subjetivas arbitrarias, por lo general bien-intencionadas, pero casi siempre mal-informadas, cuando no deformadas. 
 
 Ejemplos de titulares triunfalistas en la prensa  
 
Eso sí, nadie nos podrá negar ser triunfalistas, ni impedir decir que ¡somos los mejores de nuestro pueblo!

(1)    José Julián Isturitz estuvo en Protección Civil del Gobierno Vasco, fue director de emergencias del Gobierno de Canarias, gerente del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria y director general del SEM (servicio sanitario de emergencias de Cataluña). Actualmente es profesor de la UAB -Universitat Autònoma de Barcelona-.


Publicado el 17 de agosto de 2015

OTROS ARTÍCULOS RELACIONADOS
                Parte de actuación (I)