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lunes, 13 de junio de 2016

¿Qué es protección civil? (II) Nombre y definición


Soy de la opinión que la cuestión del nombre ha jugado un papel capital en el desarrollo de la atención de emergencias en España. Un nombre tan ambiguo de un concepto tan difuso como la protección civil exigía una definición, una concreción y una  regulación precisa que nunca se produjo.

Todo parece indicar que el nombre de Protección civil se eligió porque se trataba de establecer una protección para los ciudadanos y se quiso significar que a quién se protegía era a la población civil (contraponiendo el término civil con el de militar). El término civil remarcaba el objeto de la protección pretendiendo distinguir a la población civil de los miembros del ejército (militares) en las guerras. Hay que tener en cuenta que en los cuatro Convenios de Ginebra de 1949,  tres de ellos trataban de la protección de los militares en los conflictos bélicos y solo uno de ellos de la protección de la población, por lo que los militares, que controlaban la defensa civil se veían en la necesidad de establecer esta distinción.

El nombre en Europa
En la República Francesa el nombre surgió a partir de una directiva del gobierno en 1964 para la creación un organismo mediante la federación de asociaciones que se dedicaban a la “protection des populations civiles” de la contracción de la frase surgió “protección civil”.

En España, como se decía en el primer artículo de esta serie, el nombre aparece por primera vez en la Dirección General de Protección Civil en 1960, aunque no era estrictamente civil pues estaba bajo la tutela militar. A partir de 2015 se comienza a hablar de sistema de protección civil.

Etimología
Es sabido que cuando para definir un concepto es necesario unir dos nombres, dos sustantivos, para componer o expresar una idea, es que el lenguaje no es muy preciso o el concepto que se quiere explicar es complejo. Se trata de poner un apellido, explicar mediante un adjetivo, o sea adjetivando el concepto expresado en la primera palabra para distinguirla de otras posibles interpretaciones.

Protección
Lo de "Protección" parece estar más claro, en cuanto que según la RAE es la acción de proteger o impedir que una persona o una cosa reciba daño o que llegue hasta ella algo que lo produzca. Muy claro.

Civil
En cuanto al significado de “civil” que restringe o acota el amplio significado de protección  nos encontramos con las siguientes acepciones del adjetivo civil en la RAE: ciudadano perteneciente a la ciudad o a los ciudadanos. Que no es militar ni eclesiástico o religioso
Lo que sí está claro es que en el lenguaje “civil” es antónimo de militar y en la sociedad "lo civil" es lo antagónico de lo militar, son términos que expresan lo contrario.

Debo hacer referencia a un interesante ensayo de Gabriel Zaid sobre el adjetivo civil  en el que explica, con ejemplos puntuales, la historia de un término cuyo significado se entiende por oposición. Su adjetivación no funciona como otras, que añaden lo que significan (por ejemplo: la referencia a un tiempo venidero en año futuro, aviación futura). Civil no añade su propio significado: añade la negación de otro significado, que ni siquiera es el mismo en todos los casos. Aviación civil es la no militar. Guerra civil es la no exterior. Panteón civil es el no religioso. Civil es claramente no militar en aviación civil; casa civil (personal no militar que cuida la residencia del jefe de Estado); protección civil (organización de los no militares en su propia defensa y protección, en caso de guerra o desastre).

Así pues, podemos entender que protección civil se refiere a que la protección es organizada y prestada por la población civil y tiene como destinataria de esa protección a la población civil.

Quizás por eso nos llama tanto la atención que en nuestro país pongan a un militar a cargo de la Protección civil. No es que no pueda ser, es sencillamente que resulta altamente contradictorio y contrapuesto.

Definiciones
Según la Organización Internacional de Protección Civil, la protección civil (Wikipedia) es un sistema por el que cada país proporciona la protección y la asistencia para todos ante cualquier tipo de desastre o accidente relacionado con esto, así como la salvaguarda de los bienes del conglomerado y del medio ambiente. Pero la cuestión no está en lo que se define sino en lo que se interpreta.

Ley de Protección Civil de 1985
En su artículo uno, punto segundo dice que “La protección civil es un servicio público en cuya organización funcionamiento y ejecución participan las diferentes administraciones públicas, así como los ciudadanos mediante el cumplimiento de los correspondientes deberes y la prestación de su colaboración voluntaria”. Interesante acotación que incluye expresamente el voluntariado en su definición.

Ley de Protección Civil y Atención de Emergencias de la Rioja de 2010
Pongo esta ley como ejemplo de que a algunos legisladores no les parece suficiente el nombre de protección civil para abarcarlo todo y añaden en el título de la Ley “atención de emergencias” con la idea de que por si acaso por protección civil se entiende solo la emergencia catastrófica, así queda incorporada en la Ley la regulación de la emergencia ordinaria. También suele ocurrir, como en este caso, que no se define de forma directa qué es protección civil sino que nos detalla cuáles son sus acciones, o sus funciones, o sus tareas.

A los efectos de esta ley, son acciones permanentes de protección civil el estudio, informe y prevención en las situaciones de riesgo, urgencia, emergencia, catástrofe o calamidad y la protección y socorro de las personas, bienes y medio ambiente en los casos en que dichas situaciones se produzcan. No creo que pueda haber una definición más amplia.

 La ley del Sistema nacional de PC de 2015 relega al voluntariado a una disposición adicional 
Ley del Sistema Nacional de Protección Civil de 2015
En su artículo uno, dice “La protección civil, como instrumento de la política de seguridad pública, es el servicio público que protege a las personas y bienes garantizando una respuesta adecuada ante los distintos tipos  emergencias y catástrofe originadas por causas naturales o derivadas de la acción humana, sea esta accidental o intencionada”.

En el artículo 2 definiciones, explica que por “emergencia de protección civil se refiere a aquellas que tienen afectación colectiva". No me resulta muy clarificador y me persiste la duda: ¿A partir de cuantas personas será afectación colectiva, 3, 5, 20, 50, 100, 500, 1.000, 20.000?


Textos de Protección Civil
Otra de las maneras de buscar la mejor definición de protección civil es indagar qué es o qué se ha pretendido que fuese “protección civil” escrutando entre los textos de referencia que nos adoctrinaban sobre este concepto. Analizando los índices y los contenidos de los principales libros de protección civil nos encontramos lo siguiente:

Guía popular de protección civil (1985). DGPC. Define la protección civil, al igual que la Ley del mismo año, como “un servicio público en cuya organización funcionamiento y ejecución participan las diferentes administraciones públicas, así como los ciudadanos mediante el cumplimiento de los correspondientes deberes y la prestación de su colaboración voluntaria”. En esta breve guía que dio origen a los manuales que le siguieron da un repaso a los principales riesgos y lugares que amenazan a la sociedad: hogar, incendios, fenómenos naturales, tráfico, radiactividad, primeros auxilios, evacuación, etc.

Conocimientos generales de protección civil (1989). DGPC. Se trata de un texto paternalista. Su índice recoge las catástrofes naturales, los incendios, las inundaciones, los terremotos, los accidentes de carretera, aéreos, ferroviarios y marítimos, industriales, emergencias radiológicas, derrumbamientos y aludes y por supuesto con contenido de primeros auxilios. Parece un librito escrito para los voluntarios de la Cruz roja y de protección civil, que es lo que teníamos en España en aquella época. No ofrece una definición de protección civil, pero, tratando a todos los servicios de emergencia de incompetentes y faltos de dirección, hace una apología de la coordinación de emergencias ofreciendo la solución: la Protección Civil del Estado a través del teléfono de emergencias 006 donde “una voz experta resolverá el problema planteado”. Impresionantemente infantil: parece escrito por un guionista del NODO.


Manual de Protección civil. (1992). Gobierno Vasco. José de la Gándara Uriarte, en su libro explica así la protección civil: La protección civil está concebida como un sistema organizativo de un conjunto de servicios que realiza actividades que tratan de evitar el desencadenamiento de ciertos accidentes y, si esto no es posible, anular o reducir los daños o pérdidas que esos accidentes pueden generar.Bien parece que intenta definir o acotar un concepto, no definiendo lo que es sino, por aproximación, intentando explicar para qué tiene que servir. Es por tanto, bastante ambiguo.

Un poco más adelante se atreve con la siguiente definición, no sin ciertas dudas implícitas, como se aprecia en la frase “nos permite asumir como adecuada la siguiente definición”: Protección civil es el conjunto de disposiciones y acciones encaminadas a evitar, reducir o corregir los daños causados a las personas y bienes, no solo por las agresiones en tiempo de guerra sino también por los elementos naturales o tecnológicos en tiempo de paz y cuando por la amplitud y gravedad de sus efectos puede revestir caracteres de calamidad pública”.

Los contenidos del libro se parecen mucho a los de un manual básico del bombero de la época: la combustión, explosiones, accidentes de MMPP, extinción de incendios, agentes extintores y primeros auxilios. Nada que no estuviese ya escrito. De la lectura del libro se obtiene la impresión de que el trabajo de protección civil es el que realizan los servicios de bomberos. Y efectivamente así era.

Guía docente de protección civil (1993). Gobierno Vasco. Se trata de un libro de José de la Gándara Uriarte del mismo tema que el anterior, un año después, con un enfoque diferente, escrito para todos y para nadie a la vez. Su índice es un repaso por distintos riesgos y accidentes que afectan, a niños, adultos y ancianos en distintos escenarios: en el hogar, en el colegio, en la calle, en el trabajo, en el monte, en la playa, y en las catástrofes con un capítulo de  relleno sobre el comportamiento humano. En definitiva, un texto que en la época cumplía el con la tarea de buscar contenidos a la Administración de Protección civil que se habían creado sin tener competencias muy claras y que intentaban hacerse necesarios y un hueco en los escenarios de la emergencia y poco a poco iban dibujando su propio destino. Por eso, yo creo que alguien le dictó la definición, más precisa que la del año anterior, que se recoge al comienzo del libro: la Protección Civil es un servicio público que establece las disposiciones y realiza las acciones necesarias para evitar, reducir o corregir los daños causados a personas y bienes.

Manual de Protección civil (2006). Gobierno Vasco. Pedro Anitua nos dice en su prólogo que “Un manual de protección civil en un solo tomo es poco menos que una misión imposible” “La protección civil abarca una inmensa variedad de campos, escenarios, tipologías de sucesos, actuantes, etc…” Pero, no aventura una nueva definición y expone la que daba la Ley de protección civil que ya hemos referido en la primera parte de este artículo. El libro, más completo, más actualizado y mejor ilustrado y maquetado que todos los anteriores es una recopilación de documentación sobre conceptos generales de protección civil y su organización, algunos riesgos y situaciones, la organización de la respuesta y los equipos de protección personal.

Conclusión
Como hemos visto, unas definiciones aseveran que la protección civil es un servicio público, pero este concepto también es difuso y complejo y no es aclaratorio; es tanto como decir que la seguridad es un servicio público. Y es tan ambiguo como afirmar que la protección civil es un derecho de los ciudadanos.

Para complicarlo más aún, nos encontramos con el problema grave de que el Estado español y más concretamente el Ministerio del Interior utiliza el termino civil sin saber lo que quiere decir. Tenemos el ejemplo más claro de esto que digo en que la “Guardia Civil” que depende de ese Ministerio es un cuerpo militar, por lo que resulta más que evidente su confusión con el término civil. Otro ejemplo de este despiste de este ministerio es la dedicación de la DGPCE a la OPE (Operación Paso del Estrecho) que poco o nada tiene que ver con la protección civil.

Otras presuntas definiciones de protección civil, no definen lo qué es, sino que se van por las ramas y exponen sus acciones, o dicen lo qué debe o puede hacer; es decir sus tareas o funciones y de qué debe ocuparse.

Concluyendo, si damos por buena la acepción del diccionario de la RAE de la palabra "definición": exposición con claridad y exactitud de los caracteres genéricos y diferenciales de algo material o inmaterial, pues resulta evidente que podemos concluir que no tenemos ninguna definición "con claridad y exactitud" de lo que es la Protección civil.

En la próxima parte de este artículo exploraremos las funciones de protección civil

miércoles, 9 de marzo de 2016

Profesionalizar no es desvoluntarizar

 La Diputación de Gipuzkoa despide a sus bomberos voluntarios para siempre 
La semana pasada leía en la prensa que la Diputación de Gipuzkoa ofrecía un homenaje a las agrupaciones de voluntarios del territorio, les agradecía los servicios prestados y les decía adiós.

En el acto de homenaje, el político de turno explicó a los voluntarios que se va a llevar a cabo en esta legislatura un proceso de modernización (desvoluntarización(1)) que dará lugar al nuevo Servicio Foral de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento, cuyo perfil será en adelante "plenamente público y profesionalizado". ¡Cómo si hasta ahora no hubiese sido público

Mientras desde Gipuzkoa se dice adiós a los voluntarios, a unos pocos kilómetros, al otro lado de la fontera, en Francia se lleva a cabo una gran campaña para captar más bomberos voluntarios, y mientras aquí les despiden para siempre, en Francia, orgullosos de los bomberos voluntarios, les siguen reclutando. Valga como ejemplo la fotografía de enero de este año del Service Départemental d'Incendie et de Secours (SDIS) de Maine-et-Loire.

71 nuevos bomberos voluntarios en el SDIS de Maine-et-Loire en enero de 2016
Son estas cosas que tienen los políticos (algunos, ignorantes del pasado) que creen cuando llegan que de repente han descubierto un nuevo continente y que a partir de ese momento van a crear un “nuevo” servicio. Hay que ser muy pretencioso para hacer tal afirmación.

Un poco de historia
El Servicio foral de Bomberos de Gipuzkoa fue creado a mitad de la década de los 80 partiendo de los parques de bomberos voluntarios existentes en Gipuzkoa. Su primer parque de bomberos profesional fue el de Oñate y tenía la pretensión de incorporar a los servicios de bomberos profesionales existentes en Irún y San Sebastián y así se publicó en el Boletín Oficial una Orden Foral con un calendario de incorporaciones de todos los parques municipales a la Diputación. Posteriormente esos deseos se truncaron pues el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián decidió mantener su servicio municipal bajo su gestión y el Servicio de Gipuzkoa se configuró para todo el territorio excepto para la capital, como pasa en tantas y tantas provincias españolas. En el diseño y desarrollo del servicio de bomberos guipuzcoano, fue una pieza fundamental su jefe de servicio José Luis Ugarte a quien desde estas líneas quiero reconocer su mérito que con la colaboración estrecha y comprometida de sus tres Oficiales (Juan Ignacio Garmendia, Justo Lasa y Juan Lasa) implantó un modelo de bomberos singular en el que los voluntarios tuvieron un papel capital, y así lo contó Ugarte muchas veces en encuentros y congresos como un caso de éxito. Como suele ocurrir tantas veces, los "creadores" del servicio existente han sido maltratados por los últimos gobiernos políticos de la Diputación y ya se encuentran jubilados (uno de ellos fallecido).

¿Un nuevo servicio?
Ahora, 30 años después, cuando ya no está ninguno de los técnicos expertos en la materia aludidos, y justo cuando hay un jefe recién nombrado informan que se pondrá en marcha un “nuevo” servicio. Ante este anuncio me pregunto: ¿Quién lo ha diseñado? No parece que haya sido el inexistente equipo directivo quien ha diseñado el nuevo modelo, por lo que me permito dudar que se haya elaborado con criterios técnicos.

Me limitaré a comentar lo que han hecho público del "nuevo" servicio, o sea que desmantelan los parques de voluntarios. Profesionalizar el servicio de bomberos es en principio algo positivo. Sobre el papel, es mejor que se hagan cargo del servicio unos funcionarios profesionales con dedicación exclusiva a su tarea, que supuestamente tienen más dominio de las técnicas exigidas en su actividad que quienes lo hacen de forma altruista y voluntaria en su tiempo libre, y por lo tanto el servicio prestado será mejor. Con este argumento es fácil convencer a cualquiera, porque esto debería ser así. Sin embargo, a veces se nos escapan algunas realidades que no alcanzamos a percibir a primera vista, como que algunos voluntarios en el pueblo en que viven, son bomberos profesionales en otra ciudad, o que algunos voluntarios que utilizan su tiempo libre para formarse dedican más horas anuales a su formación que muchos profesionales, y también, a veces, atienden más intervenciones al año que muchos profesionales de pequeños parques (que al estar de guardia un día de cada 6, solo van a las que les tocan), por lo que a la larga algunos voluntarios adquieren más expreiencia que otros profesionales. Así las cosas, despreciar a los voluntarios por principio puede ser una lamentable equivocación, aunque personas ignorantes o interesadas lo vendan como un gran logro, un acierto y un avance. 

Tendencias globales
Desde la perspectiva de la gestión de los servicios de bomberos, se aprecia en todos los países europeos que el voluntariado es un gran caudal del que no se debe prescindir. Me contó Vladimir Vlcek, el presidente de la asociación de jefes y oficiales de bomberos de Chekia, que a principios de este siglo dedicaron muchos esfuerzos a reconvertir a los bomberos voluntarios en profesionales a tiempo parcial o localizables. Cuando estaban en este proceso, tuvieron la desgracia de sufrir las grandes inundaciones que azotaron el centro de Europa en 2002. Entonces se dieron cuenta del gran error cometido pues necesitaban a unos voluntarios que habían disuelto. La moraleja es, que tras las inundaciones se pusieron manos a la obra para recuperar los bomberos voluntarios perdidos.

Suele ser frecuente en este mundo cada vez más globalizado que cuando quieres organizar algo te dediques a analizar lo que han hecho otros en otros lugares para afrontar tus mismos retos. Esto es, además de habitual, lo más inteligente, a no ser que te creas el rey del mambo y el más listo del universo. Y dicho sea de paso, lo que los demás han ensayado con éxito, también suele ser lo mejor y más barato pues se aprende de lo que funciona y es más eficaz. Aunque los datos sean del 2010 no puedo evitar traer a colación el artículo ya publicado en este blog Bomberos en España y en Europa http://javierele.blogspot.com.es/2014/09/bomberos-en-espana-y-en-europa.html  que comparaba los números de bomberos en varios países europeos(2).

 ¿A quién queremos parecernos a Noruega o a Chipre? 

Voluntariado en Europa
Mi experiencia en la gestión del voluntariado es nula, pues como jefe de un servicio de bomberos municipal, que no tenía esa tradición, no vi posible disponer de voluntariado y nunca tuve esa propuesta en el horizonte. En una entrevista que me hicieron en un periódico hace ya 30 años me preguntaban: ¿Está de acuerdo con fomentar los cuerpos voluntarios?, y mi respuesta decía textualmente lo siguiente (lo sigo pensando hoy): "Sí, los cuerpos voluntarios están por toda Europa y es un reto que aquí todavía tenemos pendiente, aunque en Guipuzcoa se están desarrollando muy bien. Tampoco es algo que pueda 'fabricarse', sino que debe surgir espontáneamente de la sociedad".  

Sin embargo, el conocimiento que he tenido sobre otros modelos de servicios de bomberos españoles con voluntarios y especialmente en los países europeos, me indica que en algunos lugares el voluntariado funciona muy bien pues permite tener coberturas más amplias y llegar allí donde los presupuestos públicos jamás alcanzarían y se pueden tener bomberos en áreas rurales donde es impensable tener bomberos retribuidos, de la misma manera que no hay hospitales, ni tan siquiera médicos en las pequeñas aldeas, lo que no ha de impedir tener voluntarios formados en primeros auxilios.

Soy de la opinión de que lo más difícil del voluntariado es conseguirlo, activarlo y, por supuesto, mantenerlo, por lo tanto no parece muy inteligente, tenerlo, despreciarlo y desmantelarlo.

¡Ojo! Esta muy bien completar las plantillas con más profesionales cuando son escasas o no se cubre razonablemente el territorio, pero poner profesionales no tiene por qué implicar eliminar los voluntarios. Profesionalizar no debe ser sinónimo de desvoluntarizar. ¡No seamos torpes!

(1)         Si precario viene precarizar, de voluntario se derivará voluntarizar y voluntarización y lo contrario será desvoluntarizar y desvoluntarización, términos que aunque aún no existen recogen plenamente el significado de “quitar los voluntarios”.
(2)               Estadística Nacional de Bomberos editada por APTB.

lunes, 14 de diciembre de 2015

NO a los rotativos azules en emergencias

Como es conocido, los vehículos de emergencia españoles no llevan luces azules prioritarias como en toda Europa, sino de color amarillo auto como los vehículos lentos y pesados, agrícolas y los de la basura. Se ha escrito mucho sobre este asunto, sobre todo en la revista emergencia 112 y en la página web de la APTB por lo que no voy a abundar más sobre ello. Los miembros de los servicios de emergencias conocen bien la reivindicación de las luces prioritarias de color azul para los vehículos de emergencias y quienes quieran ponerse al día tan solo tienen que buscar y leer los artículos publicados. En este artículo me voy a referir a la decepción de que finalice esta legislatura sin haber logrado esta reivindicación europea por otra mentira más del gobierno.

Origen de los rotativos azules
El uso común de los rotativos azules en Europa tiene su origen en la Convención de Viena de las Naciones Unidas de 1968 sobre  el tráfico en carretera que acuerda distinguir mediante luz los vehículos prioritarios que estuviesen en una misión urgente o que fuese necesario avisar de su presencia a los otros conductores.
 La Convención de Viena nunca fue suscrita por España 

Origen de la reivindicación
Esta reivindicación, ya histórica, en España, la empezamos cuando en el año 1993 siendo yo presidente de la APTB dirigimos la primera carta al entontes director de la DGT. Desde entonces todos los directores de la DGT y de Protección civil han tenido conocimiento del asunto. Se mantuvieron reuniones con Secretarias/os de Estado de distintos gobiernos, desde María Dolores de Cospedal (PP con Aznar) hasta Justo Zambrana (PSOE con Zapatero), y siempre nos prometieron una pronta resolución del caso.

 Carta de APTB al Director de Tráfico en 1993 
 
En estos 20 años, han sido varias las entidades que han tenido participación en este asunto de las que merece la pena destacar a la Asociación Nacional de Emergencias Comunes –ANEC- que llevó este tema al Defensor del Pueblo y  a través de sus gestiones se gestó la primera PNL –Proposición No de Ley- de las tres que se han aprobado en la última década. Esta reivindicación ha contado con numerosas adhesiones de muchos de los gobiernos autonómicos, que lo han manifestado por activa y por pasiva ante la DGT.

Traición histórica
Después de la PNL aprobada en 2006, se elaboró el Proyecto de 2008 por el que se modificaba el Reglamento general de vehículos en que se recogía claramente la reivindicación del colectivo y establecía que La utilización de la señal V-1 (prioritaria azul) en un vehículo indica la prestación de un servicio de policía, extinción de incendios, protección civil y salvamento, o de asistencia sanitaria, en servicio urgente. La señal V-1 podrá utilizarse simultáneamente con el aparato emisor de señales acústicas especiales”.
 
Este borrador circuló ampliamente y todos estábamos convencidos de que por fin se haría realidad. Cuando finalmente se publicó en el BOE en enero de 2010 nos quedamos estupefactos: nada había cambiado, los vehículos prioritarios policiales mantenían el azul de forma exclusiva y ambulancias, bomberos y protección civil seguían con el color amarillo ámbar de los carritos de la basura, tractores y vehículos  lentos y pesados. 

Lo que nos iba a costar era asimilar la traición de ASELF, una asociación que arrogó la representación de los servicios de bomberos y conspiró junto con la DGT para que los vehículos de bomberos no llevasen luces azules. Incluso mantuvo una reunión con la entonces Directora general de Protección Civil y Emergencias para convencerla de que los bomberos no queríamos luces azules y le llevaron una propuesta estrambótica de señalización con luces ámbar y blancas , por delante, por detrás y por los laterales, que habían elaborado con Unijepol, una asociación de jefes de policía, y creo que, con el SAMUR de Madrid, a quién siempre les ha gustado lucir sus ambulancias con muchos colorines.
 
La promesa de este gobierno
Todo este enredo parecía que llegaba a su fin a principio de esta legislatura, con un nuevo ministro de interior y una nueva directora general de tráfico. Para simplificar la exposición, tan solo me voy a referir a la reunión que se recoge en la noticia publicada en el portal de internet www.aptb.org el 15 de mayo de 2012, que con el título “Un paso más cerca de los rotativos azules” reproduzco a continuación: 

<<UN PASO MÁS CERCA DE LOSROTATIVOS AZULES.-

El pasado día 23 de abril (2012) las asociaciones FSP-UGT, CCOO, CSI-CSIF, APTB, CONBE, ANEC y ANAV se reunieron con la Directora General de Tráfico, María Seguí, para tratar de la modificación del Reglamento General de Vehículos y concretamente en lo que hace referencia al color de la señal V-1 de los vehículos prioritarios y que solamente permite el color azul a los vehículos de la Policía.

Dª. María Seguí manifestó la voluntad de la DGT de modificar el mencionado Reglamento en la línea mantenida por las organizaciones presentes para permitir a los vehículos de emergencia (Bomberos, Ambulancias y Protección Civil), el uso de los dispositivos luminosos de color azul.

Esta posición concuerda con la manifestada por el propio Ministro del Interior en su pasada comparecencia del pasado día 27 de marzo, en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, lo que hace concebir nuevamente esperanzas de conseguir un fin larvado duramente durante más de 10 años.

La voluntad de las asociaciones reunidas es la de integración en el modelo europeo y abandonar soluciones que nos alejan de las directrices europeas así como mantener la máxima de los servicios de emergencia como es la mejora constante de la seguridad del ciudadano. 15/05/2012>>

Esta legislatura está a punto de concluir esta semana por lo que ya podemos afirmar que la promesa de los rotativos azules a los servicios de emergencia ha sido una mentira más. Y la legislatura que viene, vuelta a empezar.  

Inexplicable
Los cuerpos policiales se han opuesto rotundamente  a que los vehículos de emergencia lleven luces prioritarias de color azul. Hemos tenido conocimiento de esta postura radical por los testimonios de quienes han mantenido reuniones en los que estaban presentes representantes policiales y en especial de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que se creen la autoridad (militar por supuesto) única de las carreteras españolas.

Me cuesta entender el empecinamiento de los cuerpos de policía para que los servicios de emergencia no lleven luces prioritarias azules y se les obligue a llevar luces que se confunden con otros vehículos. Cualquier persona que reflexione un poco sobre este hecho y sobre la legislación internacional se da cuenta de que estamos ante una normativa de seguridad vial y no ante una cuestión de distinción de los vehículos de distintos cuerpos o servicios públicos. La luz azul no es un privilegio que distingue a un cuerpo de otros y que proporciona autoridad, rango o jerarquía. No es eso, la distinción del color azules es tan solo una medida de seguridad vial para señalizar aquellos vehículos que hayan de tener prioridad de paso (en determinadas circunstancias) y advertir mediante estas señales a los demás conductores y usuarios de las vías de tránsito. Que se den una vuelta por Europa y lo vean. 

Los jefes de la Guardia Civil tienen muy claro que los vehículos policiales deben distinguirse de todos los demás vehículos, pero esta distinción no viene recogida en ningún texto legal nacional ni internacional. Opino que, si les parece, la Guardia civil puede llevar luces verdes o del color que elijan además de las luces azules y así todos los distinguiremos de los demás vehículos, si es eso lo que quieren, pero no deberían impedir con su obstinación que se regule en contra de lo que todos los demás paises europeos tienen. 

Una fábula
Para intentar ofrecer una explicación a este absurdo desenlace que no tiene lógica me he permitido escribir una fábula que os contaré en el próximo artículo.

Corolario
Podemos concluir, sin equivocarnos demasiado, que la estrategia del Ministerio de Interior y de la DGT fue desactivar la reivindicación al principio de la legislatura, como así ha sucedido. Los políticos saben muy bien que los sindicatos de los servicios de emergencia no se van a movilizar por este asunto que no les afecta al horario, ni al sueldo, ni a los días libres.
Para finalizar este artículo sobre un tema tan sensible para nosotros, que tiene una solución política tan fácil, no voy a acabar este artículo con la recomendación de que "No votes a quien te miente descaradamente" este domingo (eleciones generales del 20 de dicembre de 2015), pues, cada uno debe sabe a quién votar, inteligententemente, después de reflexionar sobre las consecuencias de su voto.

 

Publicado el 14 de diciembre de 2015 

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