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jueves, 9 de julio de 2015

El nombre de Bomberos (I)

  
Cuando en el mes de julio de 1984 alguien me comentó que había salido la plaza de jefe del servicio de extinción de incendios y salvamentos del Ayuntamiento de Bilbao, pregunté que qué era eso y me lo tuvieron que traducir: <<jefe de bomberos>> me dijeron, <<Ah!>> respondí yo. Ahora, 30 años después, me permito reflexionar sobre esta disociación existente entre el nombre popular y el nombre oficial de los servicios de bomberos.

Aunque popular y coloquialmente se dice: “los bomberos”, nombre por el que todo el mundo conoce a los servicios de bomberos, nosotros sabemos que ese no es el nombre oficial; en los textos legales aparecen otras distintas denominaciones. En la primera parte de este artículo vamos a dar un repaso a los nombres más utilizados en nuestra historia.


Los más antiguos
Parece que en la Hispania romana los primeros bomberos existentes, que los hubo, se llamaron “Vigiles” como en Roma: "En el siglo I d.de C. aparece un cuerpo de Vigiles en Tarraco al estilo de Roma”(1). Y consta que constituían “corpus”(2). Así que la tradición de llamarse “cuerpo” de bomberos lleva arraigada 2.000 años entre nosotros.

Matafuegos
En el siglo XVI se hablaba ya de un Gremio de Matafuegos, que se ocupaba de atajar los incendios urbanos de Madrid y también consta este nombre en el servicio de bomberos de Valladolid. Este nombre se usó posteriormente para los extintores portátiles en España y aún sigue utilizándose en toda Iberoamérica desde México hasta el cono sur para los extintores. Así pues, es probable que el primer nombre de Bomberos en lengua castellana fuese “Matafuegos”.
 
Cuerpo de mangueros
En el siglo XIX aparece en los escritos el Cuerpo de mangueros del ayuntamiento de Madrid, para finalmente crearse el Cuerpo de Bomberos en 1894(3). No conozco otras referencias de este original y exótico nombre de cuerpo de mangueros.

Sociedad de bomberos
Este nombre se usó en algún caso cuando se constituían grupos de voluntarios que se agrupaban con el fin de dar protección contra incendios a su ciudad. Estas sociedades solían estar promovidas por compañías aseguradoras y mutuas de seguros en los siglos XVIII y XIX y solían estar compuestos por los gremios de las ciudades – carpinteros, canteros, albañiles, etc.- y por trabajadores municipales.

Parque de bomberos
Creo que esta denominación fue una de las primeras de la edad contemporánea. Desde que un grupo de personas se organiza para combatir los incendios de una comunidad o territorio, aunque sea de forma voluntaria, ocasional y esporádica necesitan de un lugar en el que almacenar los materiales, bombas, pértigas, vehículos, etc., con los que realizar la extinción de los incendios. Ese lugar donde se almacenan los materiales se llama parque(4) y por extensión del nombre se utiliza para denominar así a toda la organización.

Brigada de Bomberos
Ignoro si este término, tan utilizado en los servicios de bomberos en los países anglosajones, ha sido utilizado por algún servicio de bomberos de forma oficial. Está vigente en lengua española en algunos países latinoamericanos, y en España se usa entre los bomberos industriales y de empresa y en algunos de los servicios de bomberos forestales. Sirva como ejemplo el nombre de las Brigadas  de refuerzo de incendios Forestales (BRIF) del Ministerio de medio ambiente de España.


Este nombre de Brigadas también es usado en algunos servicios de bomberos de Hispanoamérica. 
Compañía de Bomberos
Este es el nombre que se solía utilizar en algunos cuerpos de bomberos en su fundación y que ha venido siendo utilizado hasta mediados del siglo XX. Como ejemplo tenemos el ayuntamiento de Madrid y el de Castellón. Este nombre que se ha perdido completamente en España ha trascendido, sin embargo, a Iberoamérica donde muchos servicios de bomberos se siguen denominando “Compañía de bomberos”.
Cuerpo de Bomberos
Nombre muy utilizado durante el siglo XX incluso de forma popular. Se sigue utilizando de forma coloquial en la sociedad (de manera informal). Hoy constan así, de manera oficial, cinco cuerpos de bomberos en España.
Servicio de incendios
Creo que este nombre se usó en algunos servicios hasta los años 60 o 70 del siglo XX. En el antiguo parque de bomberos de Bilbao tuve ocasión de ver una placa esmaltada en blanco y rojo rotulada con el nombre SERVICIO DE INCENDIOS. También en el parque de bomberos municipal de Cádiz, de dónde es la fotografía.

 Placa del Servicio de bomberos de Cádiz. Cortesía de Javier Otálora 

Por cierto, este nombre se corresponde fielmente con la traducción literal del inglés FIRE SERVICE que se propagó desde Inglaterra a los países de la Commonwealth. 
 
Departamento de bomberos
No me consta que el nombre de Departamento de Bomberos haya sido utilizado de forma oficial en ningún servicio de bomberos español, aunque en los años 80 sí que se encontraba frecuentemente esta denominación en los libros de bomberos y de protección contra incendios traducidos de Estados Unidos. El nombre de departamento se usa poco en español, quedando más restringido su uso a aquellos servicios de México que por razones de proximidad toman el nombre de sus vecinos del Norte.

Servicio de bomberos
Creo que esta denominación fue adoptada en la segunda mitad del siglo XX, como una yuxtaposición o contracción de las dos anteriores –servicio de incendios y cuerpo de bomberos- recogiendo el término servicio que era más moderno y manteniendo la tradición con el vocablo bomberos. Este nombre sigue siendo utilizado hoy en día. A mí, personalmente, me gusta, pues incluye el concepto de “servicio” a los ciudadanos sin perder la esencia de la tradición que encierra el término “bomberos”. Actualmente hay una docena de servicios de bomberos que se llaman así oficialmente.

Tambien se usa, aunque poco, en Iberoamérica.

En la segunda parte de este ensayo, analizaremos cuáles han sido las tendencias más comunes para rebautizar los nombres de los servicios de bomberos en el último cuarto del siglo XX.

(1)    La fantástica historia de España y América a traves del Fuego. Manual Pascual Pons. 1980.
(2)    Artículo “Nuestros antepasados: los bomberos de casco, túnica y cuádriga”. Manuel Pascual Pons. Revista Interbomberos nº 1. (1985)
(3)    Testimonio de Juan Redondo, exjefe de Bomberos de Madrid. Véase el libro “Historia del Cuerpo de Bomberos de Madrid, de Juan Carlos Barragán y Pablo Trujillano. Ediciones la Librería 2006.
(4)     Según la RAE española una de las acepciones de parque es: Lugar donde se depositan los equipamientos y se estacionan los vehículos de un servicio público. El nombre adecuado para llamar al lugar donde se alojan las personas (bomberos) sería "cuartel" que en Iberoamérica se sigue usando como se ve en la fotografía de la cabecera.


Si algun lector detecta algún error en texto o fotografías y me lo indica, prometo corregirlo y si alguien desea realizar alguna aportación al artículo estaré encantado de incorporarla para que sea más completo.

 Publicado el 7 de julio de 2015.

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jueves, 2 de octubre de 2014

Condenado por ignorante

 

A las nueve de la mañana del 15 de septiembre de 2010 se produjo un incendio en la fábrica de Patatas Lahera en Alesón, cerca de Nájera, en La Rioja. Todos los trabajadores salieron del edificio, pero en ese momento una joven de 25 años se encontraba en los baños de la segunda planta del edificio y no tuvo tiempo de ponerse a salvo como sus compañeros y falleció víctima del incendio. Trágico desenlace.
 
Ahora, cuatro años después, en el juicio en el que se ha sentado en el banquillo el dueño de la fábrica, el juez ha dictado la condena: dos años de prisión por delitos contra los trabajadores y homicidio imprudente, aunque con el atenuante de reparación de los daños no irá a la cárcel. La acusación al condenado se ha basado en no tener plan de autoprotección, ni un jefe de emergencias, ni equipos necesarios de primera intervención, evacuación y alarma, ni haber realizado simulacros, ni haber formado a los trabajadores. En fin, lo normal.
 
Lo peor de este incendio fue la fatal muerte de la trabajadora y su irreparable pérdida para sus familiares, aunque ha habido otras repercusiones también graves: los trabajadores fueron afectados por un ERE; la fábrica tuvo que paralizar su producción (ha sido levantada tres años después); y la compañía aseguradora ha debido indemnizar por los daños. Y el dueño, imputado, acusado y condenado. Todo esto podía haber sido evitado.
 
Hagamos una pequeña reflexión sobre algunas de las circunstancias que pudieron intervenir en el incendio y en su desenlace.
 
La actividad a la que se dedicaba la planta debería haber sido calificada como de riesgo de incendio alto, por las temperaturas que se manejan, como por las grandes cantidades de aceite que se utilizan en el proceso de freiduría de las patatas fritas y por las cantidades que se han de almacenar, tanto de aceite, como de plástico para el envasado de los productos acabados. Una fábrica así resulta un estupendo ejemplo para el triángulo del fuego. Tener esto en cuenta se llama “Prevención de incendios”.
 
El origen del incendio se sitúa en un fallo en el aislamiento de los conductos de la freidora. Aunque se trata sin duda de una especulación, probablemente, esto no hubiese ocurrido si en el diseño de la instalación hubiese participado un ingeniero de protección contra incendios, lo que me voy a permitir identificar como la causa remota del incendio. Contar con un ingeniero especializado en incendios en una actividad de riesgo de incendio alto se llama “Prevención de Incendios”.
 
Una visita auditora sobre las medidas de protección contra incendios por parte de la compañía aseguradora podría haber evitado el incendio. A esto se llama “Prevención de Incendios”.
 
Una inspección cualificada del servicio de bomberos para comprobar las medidas de protección contra incendios podría haber asesorado al propietario para que este suceso no hubiese ocurrido. Esta actividad de los servicios de bomberos se llama “Prevención de Incendios”.
 
La visita de la Inspección de Trabajo “competente”podría haber detectado los riesgos de incendio. A esto se llama “Prevención de Incendios”.
 
La elaboración del plan de autoprotección, la formación de los trabajadores y la realización de simulacros, quizás no hubiese evitado el incendio, pero podría haber evitado la muerte de la trabajadora. A esto, también se le llama “Prevención de Incendios”.
 
Pero todo esto no está presente en la sociedad, no está presente en la mente del dueño de la empresa ni en el encargado de la fábrica. Su preocupación, como la de la mayoría de empresarios industriales del país es fabricar, vender y cobrar, para pagar las nóminas de los trabajadores y mantener la empresa. No son conscientes de que la seguridad de sus asalariados es también su responsabilidad, que son también responsables de la vida de su personal mientras estén en la empresa, en sus puestos de trabajo. Estoy convencido de que ningún empresario quiere ningún mal para sus empleados ni que se le queme la empresa. Cuando, desgraciadamente, sucede se convierte en un calvario, para él, que no podrá olvidar fácilmente en su vida. Simplemente no son conscientes de que puede pasar y son ignorantes de las medidas que pueden adoptarse para que no ocurra. De ahí el título de este artículo. Puedo estar equivocado en este caso, pero pienso que si el dueño de la fábrica hubiese sabido todas estas cosas que desconocía y que ahora ha aprendido, esto no habría pasado. Ya sabemos que la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento. Así pues, ha sido condenado por ignorante.
 
Publicado el 2 de octubre de 2014