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martes, 17 de mayo de 2016

Conflictividad en Bomberos (I)



En el artículo “Precarización de los bomberos” de octubre de 2015 comentaba que otro día iba a tratar del daño y perjuicio que puede causar a los servicios de bomberos la conflictividad laboral permanente. Presento este artículo en tres partes diferenciadas. En esta primera parte expongo la imagen que se está generando en la sociedad de los servicios de bomberos en contraposición con la de las organizaciones de protección civil.

Pienso que la conflictividad como seña de identidad de los bomberos está siendo productiva para los movimientos sindicales que poco a poco van consiguiendo condiciones laborales inigualables en ningún otro país del mundo. Muchos de los bomberos funcionarios españoles tienen las jornadas laborales anuales más cortas que se conocen en los servicios de emergencia del planeta lo que redunda en que sean los servicios públicos más caros que existen. Los bomberos de muchos servicios españoles gozan de los salarios más altos de Europa por hora de presencia en el parque de bomberos. Esto podría ser algo estupendo y se podría estar orgulloso de ello, debería producir una elevada satisfacción laboral y una gran motivación, pero sin embargo no es así. Para los insaciables sindicatos de bomberos nunca es suficiente y creo que esto va a ser perjudicial a la larga.


Noticias negativas de Bomberos
Les propongo a los lectores de este blog que entren un día en un buscador de Internet que puede ser Google y hagan el ejercicio de buscar todas las noticias que se han publicado en los medios sobre protección civil y sobre bomberos y analicen y comparen el tono de las noticias aparecidas. Yo lo he hecho muchas veces y fruto de esta observación los datos que expongo a continuación son el resultado aproximado de un día cualquiera de las noticias que se refieren a España:

Protección civil
Sobre protección civil pueden aparecer unas 12 o 15 noticias diarias, de las  que casi todas son amables y tratan de nuevas agrupaciones, nuevos equipamientos, méritos, coordinación, planificación de riesgos, simulacros, etc., aunque también suele haber un par de noticias que tratan de irregularidades de gestión en alguna agrupación de un ayuntamiento, o alguna mala práctica, o sea 15%  de malas noticias. Cuando las noticias están relacionadas con alcaldes o políticos siempre son en buen tono, de alabanza, y reconocimiento,. entrega de premios o de materiales, como la que se aprecia en la fotografía de Alfaro.

 El Ayuntamiento de Alfaro agradece sus servicios a los voluntarios de Protección civil 
Bomberos
Pueden aparecer unas 20 o 22 noticias diarias de las que 12 o 14 (más del 50%) corresponden a protestas, reivindicaciones, conflictos laborales, juicios y exigencias de responsabilidades, o sea un 60% de malas noticias. El resto de las noticias pueden tratar de nombramientos, conmemoraciones e intervenciones. Cuando se menciona a un alcalde o u otro político suele ser solicitando su dimisión, culpabilizándole de las carencias, amenazándole con denuncias y acusándolo de incompetente o mala gestión y de poner en peligro a los ciudadanos; todo un rosario de agravios.

Pleno municipal de Alicante suspendido por la irrupción de un grupo de bomberos
Como ejemplo de noticias especialmente negativas para el gremio podemos mencionar las invasiones de los respectivos plenos municipales en Alicante y Cáceres a finales del pasado año. Esto no es positivo para la imagen del sector. Sea quien sea, la invasión de los espacios de representación democrática no es bien vista por los ciudadanos y cada vez menos.

Los ciudadanos no son desconocedores de las condiciones laborales de los bomberos y aunque como gremio los bomberos caen simpáticos a la sociedad algunas maniobras o posturas reivindicativas no gustan nada, como la agresión y desperfectos a los bienes públicos que los bomberos tienen encomendados, como son sus parques o sus camiones, que luego se han de costear con el dinero de los impuestos de los contribuyentes.


Estas diferencias tan notables de las noticias que van calando a través de los medios de comunicación son las que provocan que las organizaciones de protección civil vayan ganado popularidad y adeptos, mejorando su imagen pública y encontrando más apoyos institucionales que los bomberos, por lo que en muchas provincias y CCAA se está dotando a Protección Civil de mejores recursos y más formación, hechos de los que los bomberos empiezan a quejarse amargamente. Esto no debería resultar extraño: cualquiera que sea capaz de pensar un minuto seguido en esto se dará cuenta que nadie quiere estar con quién resulte conflictivo y todos buscan la compañía de quien sea más amigable y amistoso.

¿Cómo nos ve la Administración del Estado?
La buena imagen pública que tienen los bomberos en general, no tiene correspondencia con la que tienen desde la administración central de Estado. Dos o tres ejemplos pueden resultar una muestra representativa del rechazo (fobia) que sienten por los servicios de bomberos.
-      La negativa permanente del Ministerio de Industria y del Ministerio de Fomento (otrora Obras Públicas y más recientemente Vivienda) a reconocer a los servicios de bomberos, así textualmente, las competencias de prevención de incendios en la legislación nacional –RIPCI y RSCIEI y DBSI del CTE-.
-       La negativa del Ministerio de educación a crear una carrera profesional de bombero. Cunado parece que ya se iba a hacer se impone otro término con un eufemismo como “técnico de protección civil”, descafeinando el título profesional.
-       El desprecio permanente del Ministerio de Interior a través de la DGPCE que reiteradamente se ha negado a cualquier regulación nacional de los servicios de bomberos, no ha defendido las competencias de prevención de los servicios de bomberos, ni las de salvamento, ni las de emergencia sanitaria, ni las de incendios forestales. Y qué podemos decir de la DGT que ha venido bloqueando continuamente que los vehículos de bomberos llevemos luces prioritarias azules.

Una observación necesaria que he de apuntar es que esta “tirria” o animadversisón del Ministerio de Interior a Bomberos, no es porque en nuestra mayoría seamos servicios municipales, no es un antagonismo de la administración del Estado contra la administración municipal, como alguien podría suponer, pues las policías locales también dependen de los ayuntamientos y sin embargo si son objeto de regulación y consideración por parte del mismo ministerio.

Pero los Ministerios no tienen alma, ni cerebro decisorio, ni los responsables de esas decisiones son los políticos de turno cambiantes cada 4 años o menos, que poco o nada saben de nosotros hasta que llegan a su cargo. El origen de esas posiciones y decisiones está en los funcionarios de esos ministerios que tienen una idea preconcebida de los servicios de bomberos que no va a cambiar en este ambiente de conflictividad permanente: No nos quieren cerca, ni lejos; simplemente no nos quieren.

En la segunda parte de este artículo se muestran las principales causas de la movilización sindical y la conflictividad en los servicios de bomberos.

Publicado el 16 de mayo de 2016

miércoles, 30 de marzo de 2016

Noticias de incendios con víctimas


Los medios de comunicación han sido una importante fuente de datos para la elaboración de los estudios de víctimas de incendio que realicé entre los años 2010 y 2013(1). Fruto de esa experiencia me di cuenta de que los datos proporcionados por los medios eran un complemento necesario para obtener información adicional sobre la que facilitaban los servicios de bomberos que en bastantes casos era insuficiente. Con la experiencia adquirida me he permitido elaborar una Guía para la redacción de noticias de incendios con víctimas que puede resultar de utilidad a los periodistas redactores de la sección de siniestros para elaborar sus noticias o artículos, pues una víctima mortal en un incendio, casi siempre da para elaborar un articulo de fondo con contenido humano que interese a los lectores.

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y el gran despliegue de los medios de comunicación en Internet tenemos acceso a muchísima más información sectorial que hace unos años. En el sector de los incendios, hasta hace pocos años tan solo nos enterábamos de las noticias de los incendios del ámbito local o de las grandes emergencias e incendios nacionales en los que se producían gran número de víctimas o habían tenido gran repercusión mediática por su envergadura.

Noticias con inmediatez
Hoy en día a través de Internet podemos tener información casi momentánea de los siniestros que se están produciendo en el mundo. Esta necesidad de inmediatez provoca que muchas noticias se ofrezcan de forma acelerada pero en muchas ocasiones muy incompletas y con pocos datos. Parece que lo que importa es dar la noticia, contar que se ha producido un incendio, con mucha rapidez; los datos aportados importan poco; y de las noticias de los incendios de poca envergadura pocas veces el medio o el periodista hace algún seguimiento. Así, siguiendo los medios y en particular las noticias de agencia es casi imposible saber si un herido en un incendio murió en el hospital días más tarde.

Un aspecto que me sorprendió y que me sigue llamando mucho la atención es que las noticias que nos llegan de Sudamérica relacionadas con los incendios son mucho más completas y con más profusión de datos sobre el siniestro, sobre el origen y sus causas y consecuencias, y sobre las víctimas y su tratamiento, que las noticias publicadas en los periódicos españoles.

También se puede percibir que la información recogida en las televisiones suele aportar datos más precisos que la que se recoge en los medios impresos. La explicación puede ser que las televisiones se ven obligadas a enviar al lugar del siniestro a alguien que recoge información “in situ”: al menos un “cámara” ha debido personarse en el lugar. Sin embargo, la gran mayoría de los periódicos, ya sean editados en papel o digitales, rellenan las noticias de sucesos con notas de agencias que en la mayoría de los casos obtienen su escasa información de fuentes policiales y de los servicios de bomberos, o peor aún, de los centros 1-1-2, que muchas veces son demasiado escuetos en sus comunicados y aportan poca información y de escaso valor añadido para los potenciales lectores de la noticia. Ignoro la causa por la cual la información suele ser más deficiente e incompleta, cuando la fuente de información oficial del siniestro son los centros 1-1-2 de las CCAA. Así que recomiendo encarecidamente a los periodistas que  busquen fuentes alternativas. Algunos comunicados de agencias sobre los incendios son noticias-basura.

También se ha de tener en cuenta que a veces no se suministra información más precisa porque no se han sabido realizar las preguntas correctas.

Breve Guía
Habiendo detectado este problema, parece oportuno elaborar una guía elemental que pueda servir a los periodistas como protocolo a la hora de elaborar la noticia de un incendio. Esta guía también puede resultar de utilidad a los propios mandos de los servicios de bomberos a la hora de rellenar los partes de intervención (se debería elaborar un Informe más completo cuando haya víctimas) y recoger algunos datos más completos de los siniestros y de los incendios que pueden repercutir en un mejor análisis de la intervención y para las estadísticas y también para aportar información sobre las intervenciones a los medios de comunicación cuando lo solicitan. Por supuesto también podría ser útil a cualquier otra persona u organización que haya de relacionarse con los medios de comunicación para facilitar información sobre los siniestros.

Datos del siniestro
Los datos básicos que ha de recoger una noticia sobre un incendio han de ser:

Por supuesto los datos del siniestro, si se trata de un incendio o una explosión (de gas butano o gas natural). A continuación, se ha de identificar el lugar del siniestro (calle, barrio, población, provincia), para que el lector pueda situar la noticia. Si se trata de un siniestro al aire libre indicar el tipo de paraje (urbano, rural, campo, carretera, forestal, etc.), o si es en el campo o en la calle, en un vehículo, un transporte, un incendio forestal (de bosque o matorral). Si es en un edificio habrá que indicar el uso del edificio (Administrativo, Docente, Comercial, Vivienda -unifamiliar o colectiva-, Residencial, Hotel, Hospitalario, Aparcamiento, Archivo o almacén, Uso Industrial, Pública concurrencia, etc.). Además, cuando tenga lugar en un establecimiento comercial, se debe recoger el nombre del comercio, hotel, o lo que sea, para informar adecuadamente al lector. Ignoro la causa por la cual algunos periodistas o medios, faltando a las más elementales normas de rigor informativo, omiten el nombre comercial del local siniestrado.

Después, se ha de situar el suceso en el tiempo, fecha y hora, también puede ser práctico indicar si es de día o de noche. (Por ejemplo, las 20:00 horas puede ser de día o de noche dependiendo del país donde ocurre el siniestro y dependiendo de si es verano o invierno. No es lo mismo evacuar 100 personas de un edificio a las ocho de la tarde con el sol del verano en el mes de julio en España, de día, que a las 8 de la noche en diciembre, con absoluta oscuridad y a 2 grados bajo cero. La idea que percibe el lector con este dato es muy diferente). También puede estar bien indicar a qué hora el servicio de bomberos dio por terminada la intervención. Esto da idea de la envergadura del siniestro; algunos se resuelven en media hora y otros en 14 horas. Este dato puede resultar un mejor indicador que el número de bomberos que asistieron pues a veces se movilizan muchos medios que no intervienen. Hay noticias que recogen que se desplazaron al lugar vehículos de 3 parques y luego al leer la noticia conoces que la intervención duró apenas 15 minutos.

Circunstancias del incendio
No debe faltar información sobre las circunstancias que han rodeado al incendio, número de plantas del edificio siniestrado, planta en la que ocurre el incendio y por qué y cómo se ha originado el incendio y en qué zona del edificio se inicia y a dónde se ha propagado, así como cuáles han sido los daños que ha producido el incendio y la causa probable del incendio. Se puede distinguir entre incendio accidental e intencionado (no se dice provocado, se dice INTENCIONADO: todos los fuegos son provocados). Suelen ser muy esclarecedoras las informaciones facilitadas por los propios afectados. También resulta interesante recoger si se produjo, o no, la evacuación del edificio y cuantas personas fueron evacuadas.

Datos de las víctimas
En cuanto a los datos más relevantes de las víctimas, se han de recoger:
  • si hay, o no, víctimas y si son muertos o heridos (lesionados) y si estos son leves o graves
  • la nacionalidad, el sexo y la edad
  • las lesiones (quemaduras, intoxicación por humo o gases y cortes, traumatismos, infarto, etc.)
  • parte del cuerpo lesionada
  • si han sido atendidos “in situ” o si han sido trasladados al hospital
  • si padecen algún tipo de minusvalías (usar muletas, sillas de ruedas, muda, sorda o invidente)
  • si la víctima vive sola
  • el lugar en el que se encontraba en el momento del incendio y donde se la encontró
  • el tipo de ocupante del edificio (habitual u ocasional)
  • si es un miembro de los servicios de emergencia (bombero, policía, sanitario, rescatador
  • y si se trata de un accidente laboral (cuando sean trabajadores en el lugar del incendio)
En el caso de víctimas fallecidas se debe indicar, además, la causa probable del fallecimiento y las iniciales o el nombre de la víctima pues no es un dato protegido(2).

Además, la noticia podrá incorporar todos los hechos noticiables sobre las circunstancias del lugar o del siniestro, el entorno social, o testimonios de los afectados, testigos, vecinos, familiares, etc. que el periodista considere oportuno y que enriquezca el artículo desde una perspectiva social y humana.

Con toda esta información ordenada y combinada según la creatividad del periodista se logrará y ofrecerá a los lectores un articulo del máximo rigor.

(1) Elaborados por la APTB y publicados por la Fundación MAPFRE.
(2) De acuerdo con el Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de protección de datos de carácter personal DLOPD y según lo estipulado en su artículo 2, apartado 4: Este Reglamento no será de aplicación a los datos referidos a personas fallecidas.

Publicado el 30 de marzo de 2016