Muchos
servicios de emergencias españoles, entre ellos bastantes servicios de
bomberos, no recogen en sus partes la circunstancia de que una
salida, actuación o intervención haya sido urgente o no.
Creo que la clasificación de las actuaciones como “Urgente”
o “No urgente” es algo sustancial para un servicio de emergencia.
Conocer el número de salidas urgentes es un hecho relevante, imprescindible
para poder realizar una gestión adecuada de los recursos públicos. Es cierto
que la atribución de la característica de “urgencia” de una salida es algo
subjetivo que se decide en el momento en que se produce la demanda del
servicio, aunque luego se compruebe que tal urgencia no existía, pero esto no
se puede saber con certeza hasta que se realiza la salida.
¿Cuántas
son Urgentes?
Por los datos que he manejado, el número de salidas
urgentes podría no sobrepasar la tercera parte del total de actuaciones
(incluyendo incendios, salvamentos y asistencias técnicas).
Realizar la tipificación de salidas como “Urgentes” y “NO urgentes”
podría resultarnos muy útil. En teoría, la existencia de los servicios de
emergencia, en particular los servicios de bomberos, se han establecido y
organizado mediante el establecimiento de un sistema de medios materiales y
personas, movilizable de forma permanente para asistir de forma inmediata a los
ciudadanos que puedan estar en peligro, o sea para actuar en situaciones de riesgo
manifiesto, con urgencia.
Las actuaciones no urgentes
podrían ser llevadas a cabo por otras entidades sin la urgencia que se les
exige a los servicios de emergencia. En realidad, el dimensionamiento de los
servicios de emergencia debería planificarse en función de las salidas
tipificadas como urgentes, no de aquellas demandas que podamos diferir o
programar en el tiempo.
Las estadísticas de los servicios de emergencias deberían hacerse
especialmente sobre las actuaciones urgentes, pues ya sabemos que hoy en día
muchos servicios de emergencias (incluyendo los servicios de bomberos) camuflan
sus estadísticas incluyendo todo tipo de salidas de sus vehículos o personal,
en un intento de disimular la caída real del número de intervenciones que se
está produciendo, ofreciendo así datos mejorados en sus memorias anuales.
El número de salidas o actuaciones
Lógicamente, existe el temor de que si hemos venido utilizando el
argumento del crecimiento de las actuaciones para incrementar plantillas y presupuesto,
ahora, por la misma razón, se nos reduzca la plantilla o el presupuesto. La
lógica me indica que no podemos basar eternamente la planificación de un
servicio de emergencia basándonos en una media verdad edulcorada, disimulando que se está reduciendo el número de intervenciones urgentes.
Seguramente, habrá quien piense que con lo que yo estoy proponiendo se
pondrá en riesgo el actual número de efectivos, y recursos disponibles. Sí,
claro, podría ser así, si nos limitamos a tomar como referencia el número de
actuaciones que hemos tenido; dato que intrínsecamente nos dice muy poco,
si no tenemos en cuenta, cuántas de las salidas han sido con intervención
(aprox. dos terceras partes) o cuántas han sido urgentes (aprox. una tercera
parte). Pero, ese es otro problema que habrá que afrontar de otra manera, no
camuflando la realidad de nuestros datos.
Cambio de mentalidad
El objetivo de los servicios de
emergencia es salvar y nuestra referencia debería ser cuánto salvamos y no el número de veces que sacamos a pasear
nuestros vehículos por las calles. Claro que esto supondría un cambio de
mentalidad que, por lo que parece, pocos servicios están dispuestos a llevar a
cabo. Además de contar las veces que salimos, que deberemos seguir haciéndolo,
deberemos apuntar lo que hemos salvado. Nuestra mejor referencia y el mejor
argumento para apuntalar nuestra necesidad sería que al presentar la memoria de
actividades del año anterior pudiésemos decir:
o
Hemos evitado 15 muertes.
o
Salvamos 2.500 millones de euros.
o
Hemos evitado la destrucción de 1.200 puestos de
trabajo.
o
Etc., etc.
Queda muy bien, ¿no?; ¿por qué no lo hacemos?
Sí se puede
Un partido político
emergente en España dice “Sí se puede”, imitando el lema de la campaña del
candidato Barak Obama, a la presidencia de USA: “Yes, we can”. Yo creo que esto se puede. Todo es empezar… ¿no? Apuntadlo como objetivo
de mejora para 2016.
Publicado el 5 de enero de 2016
OTROS ARTÍCULOS RELACIONADOS
Memoria anual de actividades (I) Estructura y Contenidos
Memoria anual de actividades (II) Recomendaciones
Memoria anual de actividades (III) Gráficos
Memoria anual de actividades (IV) Divulgación








